La palmicultura colombiana continúa posicionándose como un sector diferenciado a nivel internacional gracias a su compromiso con la sostenibilidad, la innovación y el desarrollo territorial. En este contexto, la Fedepalma lideró la visita de la embajadora de Alemania en Colombia, Martina Klumpp, a la Hacienda La Cabaña, en el municipio de Cumaral (Meta), con el propósito de mostrar el impacto transformador de la agroindustria de la palma de aceite en el país.
El objetivo de la jornada fue dar a conocer de primera mano la agroindustria de la palma de aceite en Colombia, así como las prácticas ambientales, sociales y productivas que caracterizan al sector, promoviendo el intercambio de información sobre los avances en producción responsable y su contribución al desarrollo sostenible de las regiones.

Durante la jornada, se presentaron prácticas que evidencian el compromiso del sector palmero con una producción responsable y eficiente. Entre ellas, el uso óptimo del agua, el manejo adecuado de subproductos, la generación de energía a partir de biogás y la implementación de buenas prácticas agrícolas en campo.
Estas acciones consolidan a la palma de aceite colombiana como un origen confiable, competitivo y alineado con estándares internacionales de sostenibilidad.
La agenda incluyó un recorrido por el vivero, los procesos de cosecha y fertilización, así como sistemas eficientes de riego. Además, se socializaron los protocolos de nuevas siembras, el manejo de materia orgánica, la operación de la planta de generación eléctrica con biogás y estrategias de aprovechamiento de subproductos, iniciativas que fortalecen un modelo productivo basado en principios de economía circular.
Colombia es el 4to mayor productor de aceite de palma del mundo. En visita a #LaHaciendaCabaña en Meta con @FedepalmaOrg aprendí sobre los procesos de cultivo y extracción así como sus esfuerzos para una producción más sostenible. https://t.co/zArT1FeYIU pic.twitter.com/YbBaxF6I1Q
— Martina Klumpp (@AlEmbajadora) April 25, 2026
Un origen sostenible que hace la diferencia
Al respecto, Andrés Felipe García, Director de Sostenibilidad y Acceso a Mercados de Fedepalma, destacó la importancia de estos espacios de relacionamiento internacional:
Estuvimos en Hacienda La Cabaña, una empresa pionera de la palmicultura colombiana, con la embajadora de Alemania en Colombia, dándole a conocer esta agroindustria, su maravilloso esfuerzo a lo largo de estos años y su versatilidad. Conocimos de primera mano las prácticas de sostenibilidad en campo, el manejo de suelos, de aguas y la conservación de la biodiversidad. Fue una visita muy enriquecedora, en la que intercambiamos opiniones sobre los retos y oportunidades del sector y cómo Colombia produce de forma sostenible, siendo un origen que hace la diferencia.
Por su parte, la embajadora Martina Klumpp resaltó el modelo productivo observado durante la visita:
Me ha impresionado mucho ver una empresa integrada, de múltiples facetas, como la producción de material semillas, la reutilización de material orgánico y la generación de su propia energía. Es una forma de economía circular que no esperaba y que me impresiona favorablemente. Considero que es un proyecto muy interesante para un primer acercamiento a la agroindustria del aceite de palma.
Asimismo, destacó el papel de Colombia en el contexto global del sector:
Colombia es el cuarto mayor productor de aceite de palma del mundo. En mi visita a Hacienda La Cabaña, en el Meta, con Fedepalma, aprendí sobre los procesos de cultivo y extracción, así como los esfuerzos que se realizan para una producción cada vez más sostenible.
Un modelo productivo con resultados ambientales y sociales

Desde el ámbito empresarial, Alejandro Rozo, subgerente de Hacienda La Cabaña, subrayó el valor de estos espacios para visibilizar el impacto positivo de la agroindustria palmera:
Fue una visita muy enriquecedora, porque nos permite mostrar no solo a la embajadora sino al mundo las buenas prácticas ambientales y sociales que realizamos, así como los impactos positivos de la actividad palmera de Hacienda La Cabaña y del gremio palmero en la sociedad y en la región. Pudimos demostrar, junto a nuestras trabajadoras y empleados, cómo la palma de aceite en Colombia es única y diferenciada y cómo su poder transformador mejora las condiciones de vida de las personas y de los territorios.
Hacienda La Cabaña cuenta con más de 60 años de trayectoria en la Zona Oriental del país. Actualmente integra productividad y conservación mediante 6.000 hectáreas cultivadas y 1.230 hectáreas destinadas a reserva ambiental.
Este modelo ha permitido consolidar su aporte al desarrollo sostenible regional mediante la generación de empleo formal y estable para más de 1.620 colaboradores, de los cuales el 21 % son mujeres.
En 2024, la empresa fue reconocida en la categoría Liderazgo en Conservación de los premios de la Roundtable on Sustainable Palm Oil (RSPO), gracias al Proyecto Los Clavelitos, durante un evento realizado en Tailandia.
Espacios como esta visita fortalecen el intercambio de experiencias, abren nuevas oportunidades de cooperación internacional y reafirman el compromiso de la palmicultura colombiana con una producción responsable, incluyente y transformadora, que aporta al progreso territorial y posiciona al país como referente de sostenibilidad en el escenario global.

