La tortuga morrocoy, también conocida como tortuga de patas rojas (Chelonoidis carbonarius), es una especie terrestre de tamaño mediano a grande, característica de las regiones cálidas de Suramérica. En Colombia, esta especie se ha registrado con longitudes del caparazón de hasta 51 cm y pesos cercanos a los 14 kg, según el Catálogo de Anfibios y Reptiles de Colombia (Echeverry, 2019).
Uno de sus rasgos más notables es su coloración variable: el caparazón presenta tonos entre amarillo, naranja y rojizo, con patrones geométricos bien definidos. Su parte ventral o plastrón suele ser de color crema o amarillo. Además, exhibe dimorfismo sexual, siendo los machos significativamente más grandes que las hembras.
Según la Resolución MADS 1912 de 2017, la tortuga morrocoy está clasificada como especie Vulnerable (VU) en Colombia, debido a amenazas como la caza, el tráfico ilegal y la pérdida de hábitat.
Distribución en Colombia y América Latina
La Chelonoidis carbonarius es una especie endémica de Suramérica, y su distribución natural se extiende desde Panamá hasta el norte de Argentina. No obstante, debido al tráfico ilegal de fauna, ha sido introducida en otros países del continente americano.
En Colombia, se encuentra de forma natural en varios departamentos: La Guajira, Cesar, Magdalena, Atlántico, Bolívar, Sucre, Córdoba, Antioquia, Santander, Chocó, Tolima, Cundinamarca, Arauca, Casanare, Vichada, Guainía, Meta y Caquetá (Rengifo et al., 2009; Gallego-García et al., 2012; Montes-Correa et al., 2014; Castaño-Mora et al., 2015).
Hábitat: convivencia en paisajes palmeros
La tortuga morrocoy es una especie terrestre que habita en tierras bajas y cálidas, adaptándose a diversos ecosistemas como:
- Bosques secos tropicales
- Matorrales y zonas ribereñas
- Áreas inundables y morichales
- Zonas abiertas con procesos de regeneración natural
De manera significativa, se ha documentado su presencia frecuente en paisajes productivos con cultivos de palma de aceite, donde encuentra condiciones adecuadas para su supervivencia.
Desde El Palmicultor, plataforma de divulgación de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite (Fedepalma), se hace un llamado al sector palmicultor a implementar prácticas que favorezcan la conservación de la tortuga morrocoy, evitando su captura, consumo o tenencia como mascota, y promoviendo el respeto por la biodiversidad presente en las fincas y zonas productivas.
Alimentación y función ecológica
La tortuga morrocoy es una especie omnívora con una dieta variada que incluye:
- Frutas y semillas
- Hojas y flores
- Hongos
- Invertebrados e incluso pequeños vertebrados
En ocasiones, también presenta hábitos carroñeros, lo que demuestra su adaptabilidad en distintos entornos naturales y transformados.
Este comportamiento alimenticio la convierte en una especie clave para la dispersión de semillas, lo que aporta al equilibrio ecológico de los ecosistemas donde habita, incluyendo los agroecosistemas asociados a la producción de aceite de palma.


