En la apertura de la 21.ª Conferencia Internacional sobre Palma de Aceite, celebrada en Cartagena de Indias bajo el lema “Adaptarse y crecer hacia un futuro sostenible”, el presidente ejecutivo de Fedepalma, Nicolás Pérez Marulanda, delineó los desafíos estructurales y las oportunidades estratégicas que enfrenta la agroindustria de la palma en Colombia y el mundo.
En su intervención, que combinó datos, visión de largo plazo de la agroindustria y llamados a la corresponsabilidad, Pérez Marulanda dejó claro que la sostenibilidad ya no es un valor agregado, sino una condición indispensable para el futuro del sector.
El contexto global impone retos, puesto que hacia 2033, la población mundial crecerá en 700 millones de personas, y para 2050, el 68 % vivirá en ciudades. En Colombia, más del 50 % de los palmicultores supera los 55 años, reflejo del envejecimiento rural y la migración hacia centros urbanos.
A esto se suma un desafío agronómico, en la próxima década, 300.000 hectáreas de palma en el país cumplirán más de 25 años, lo que exige una renovación urgente para mantener la productividad.
Sin embargo, Colombia tiene una ventaja estratégica, ya que cuenta con 5 millones de hectáreas con alta aptitud para el cultivo de palma sin necesidad de deforestar, lo que la posiciona como una de las pocas naciones con potencial de expansión sostenible.

Nuevos mercados: energía, alimentación y sostenibilidad
Pérez Marulanda destacó tres frentes de diversificación que abren oportunidades concretas:
• Combustible Sostenible para Aviación (SAF): Colombia solicitó ante la OACI la inclusión del aceite de palma nacional como materia prima elegible, gracias a su baja huella de carbono. De aprobarse, se abriría un mercado nacional de 300 mil toneladas de SAF anuales hacia 2035. Para lograr esto, se requerirán 655 mil toneladas de aceite, equivalentes al mercado actual del biodiesel en Colombia. Ecopetrol ya produjo SAF en Cartagena y LATAM lo utilizó en vuelos, marcando un hito regional.
• Biodiésel: la mezcla del 10 % en Colombia duplicó la demanda interna de aceite de palma sin afectar el consumo humano. Hoy, el 78 % de la producción nacional se queda en el país, consolidando al biodiésel como una palanca de crecimiento.
• Alimentación animal: estudios en Estados Unidos demuestran que el aceite de palma colombiano mejora el rendimiento en avicultura, porcicultura y ganadería, abriendo nuevos nichos sin comprometer la seguridad alimentaria.
“Somos el primer sector agropecuario del país con un sistema independiente de monitoreo satelital para el control de la deforestación, que cubre el 16% del territorio nacional. Este sistema demuestra que más del 99% de los cultivos están libres de deforestación, es decir que la… pic.twitter.com/uhk4Gj5OsX
— Fedepalma (@FedepalmaOrg) September 23, 2025
Sostenibilidad y resultados verificables
El presidente de Fedepalma destacó que Colombia lidera en sostenibilidad agroindustrial gracias a factores clave como el monitoreo satelital, ya que la palmicultura es el primer sector agropecuario del país con un sistema independiente de monitoreo de deforestación, cubriendo el 16 % del territorio nacional. Más del 99 % de los cultivos están libres de deforestación.
Además, respecto a la reducción de emisiones, según el Banco Mundial (2023), el sector supera ampliamente los mínimos exigidos por CORSIA, con reducciones que van del 11 % al 110 %, superando a gigantes como Indonesia y Malasia.
Destacó que, basados en los 10 principios del Aceite de Palma Sostenible de Colombia, APSColombia, la Corporación a la fecha más de 400 productores han sido certificados bajo este estándar riguroso, lo que representa alrededor del 20% del aceite de palma crudo (CPO) equivalente certificado y alcanzando más del 32% cuando se incluyen otros estándares de sostenibilidad como RSPO e ISCC.
Además, destacó que APSColombia es una herramienta clave para cumplir con el Reglamento Europeo contra la Deforestación (EUDR), integrando georreferenciación, análisis de deforestación y debida diligencia.

Tres conclusiones clave para el futuro de la palmicultura colombiana
Al cierre de su intervención en la 21.ª Conferencia Internacional de Palma de Aceite, el presidente ejecutivo de Fedepalma, Nicolás Pérez Marulanda, sintetizó en tres líneas estratégicas los pasos necesarios para consolidar una palmicultura sostenible, competitiva e inclusiva:
1.Es urgente renovar y modernizar nuestras plantaciones si queremos asegurar la productividad y competitividad del sector en los próximos años.
2. Necesitamos atraer a las nuevas generaciones al campo, y para lograrlo debemos ofrecerles un entorno donde la innovación, la tecnología y el emprendimiento rural sean protagonistas.
3. Debemos aprovechar con responsabilidad los nuevos mercados energéticos, como los biocombustibles y el SAF, sin perder de vista nuestra responsabilidad con la seguridad alimentaria del país y del mundo.
Colombia tiene lo esencial: tierra fértil, talento humano, conocimiento técnico y un compromiso indeclinable con el desarrollo sostenible. América Latina, como región, tiene una oportunidad histórica. Si trabajamos unidos, podemos liderar el futuro sostenible de la palma de aceite a nivel global.



