viernes, 17 de julio de 2026 - ISSN en línea 2744-8274

Resiliencia, liderazgo y amor por el sector palmero: esta es la historia de Ana Isabel Jiménez Garzón, una productora soñadora en la Zona Bananera, Magdalena 

Foto: Estefany Aristizábal Bedoya

En la zona norte de Colombia, cada hectárea de palma cuenta una historia marcada por el amor, la resiliencia y la esperanza. Estas historias crecen día a día, como un racimo en la palma, en donde volver a creer en el sector palmero se convierte en una apuesta firme por el futuro. 

Así comienza la historia de Ana Isabel Jiménez Garzón, una productora que mantiene viva su fe en el cultivo de palma, incluso después de haber perdido en 2021, las 18 hectáreas que tenía en producción, tras el impacto de la pudrición del cogollo en su finca Las Tres Palmas, que arrasó con todo a su paso. 

El avance de esta enfermedad acabó con el cultivo de esta finca familiar, ubicada en el corregimiento de Soplador, en la Zona Bananera del departamento del Magdalena. Sin embargo, no logró destruir el sueño que aún permanece en Ana y en su esposo, Francisco Clavel Delgado Rodríguez, quienes conservan la esperanza de volver a vivir y disfrutar de los frutos y la rentabilidad que este cultivo les brindó en el pasado. 

historia de Ana Isabel Jiménez Garzón
Fotos: cortesía por Ana Isabel Jiménez Garzón

Ana es una productora de 64 años, nacida en Zipaquirá, Cundinamarca. Es tecnóloga en secretariado auxiliar contable del SENA y promotora social.  Sus estudios le dieron la oportunidad de desempeñarse en la parte administrativa y social en los diferentes empleos que ha tenido a través de los años, llegando a ponerlos al servicio de las asociaciones de pequeños palmicultores de la zona norte del país.  

Su vínculo con el sector palmero colombiano comenzó en año 1991, desde el ámbito industrial. En ese entonces llegó a la Extractora de Aceite El Roble como jefe del departamento de Sistemas e Inventarios, mientras que su esposo Francisco Delgado Rodríguez ingresó a la Extractora en el año 1990 como director de Fábrica.   

El cultivo de Las Tres Palmas inició en el año 2004 bajo la modalidad de “Alianzas Estratégicas”, siendo integrador la Extractora de Aceite El Roble, liderada en ese entonces por el señor Alfredo Lacuoture. Desde el año 2006 Ana Isabel se fue involucrando hasta hacer parte de las juntas directivas de la asociación a la cual pertenecía la finca (ASOPALMAG TRES). 

A raíz de la pérdida del cultivo de palma en la zona, en el año 2023, un grupo de pequeños palmicultores de las asociaciones integradas al Roble, se reunieron para buscar financiación para la renovación, la idea de crear una asociación surgió cuando la Gerente Regional de la Zona Norte, Patricia Díaz Hamburger, los invitó al Campo Experimental Palmar de La Sierra a una reunión con los diferentes bancos que ofrecían créditos para financiar la renovación de los cultivos.  

De esta manera, los productores siguieron reuniéndose hasta que finalmente el 2 de octubre del año 2023 nació la Asociación Agropecuaria de Pequeños Palmicultores del Magdalena – ASOPALMAZB – integrada por 17 asociados, de los cuales 11 tienen crédito asociativo con el Banco Agrario.  

La confianza depositada en Ana Isabel fue implacable. Gracias a esto, sus compañeros la llevaron a asumir el rol de representante legal de esta asociación. Este proceso ha contado con el acompañamiento permanente de Fedepalma, especialmente de la Gerencia Regional de la Zona Norte, que ha brindado el apoyo continuo en cada etapa. 

“Patricia ha estado pendiente de la evolución de nuestro proceso, que no ha sido fácil, porque no otorgan la totalidad de dinero para renovar las hectáreas que se perdieron. No tienen en consideración los valores necesarios para riego y establecimiento del cultivo por regiones, y como consecuencia nos rebajan el presupuesto para establecimiento del cultivo. Para completar ningún banco tiene en cuenta financiar la erradicación”, afirma Ana Isabel Jiméne Garzón.

Fotos: Estefany Aristizábal Bedoya

A lo largo de este camino, Ana ha demostrado ser una líder ejemplar dentro de la asociación. Se distingue por su compromiso, carisma, responsabilidad y profundo sentido de pertenencia y transparencia. Estas cualidades no solo le han permitido fortalecer el trabajo en equipo, sino liderar con criterio y determinación, poniendo siempre al servicio sus conocimientos en administración y contabilidad.  

Durante su trayectoria, también ha aprendido de otras personas del sector, incorporando experiencias y saberes que le han permitido avanzar en una gestión productiva y sostenible de su proyecto. 

“Pienso que a través de lo que estudié, lo que aprendí y la responsabilidad que tengo arraigada, ellos confían en mí. Eso se plasma en mis aptitudes y transparencia. Siempre he hecho lo mejor posible en cuanto a dinero se refiere, y estoy apoyada con Francisco, mi esposo. La junta directiva creyó en mí”, resalta Ana.  

Renovación a hibrido OxG, y sus pasos por la sostenibilidad palmera  

Gracias a la firma del Memorando de Entendimiento suscrito entre Fedepalma, Cenipalma y la Gobernación del Magdalena, Ana consiguió erradicar en su finca Las Tres Palmas 17 has el 25 de octubre de 2024. Posteriormente junto con la asociación, se realizó un vivero y se compraron las semillas de hibrido interespecífico OxG en febrero del 2025. A la fecha de junio 2026, y de acuerdo con la mencionado por Ana Isabel, las palmas están listas para ser trasplantadas, dejándolas así en el sitio final de su finca, y también en los predios de cada uno de los asociados.  

Ana se ha convertido en una abanderada de la sostenibilidad dentro del sector palmero. Gracias a las capacitaciones que ha recibido por parte de Fedepalma y Cenipalma, ha logrado comprender e implementar buenas prácticas sostenibles en su cultivo. Además, ha asumido el compromiso de compartir este conocimiento, motivando tanto a sus colegas como al trabajador de su finca, quien la ha estado acompañando desde 2018 en las diferentes labores.  

“Comparto y transmito mi aprendizaje y conocimientos de manera práctica. Cuando enseño, trato de hacerlo lo mejor posible, para que puedan ponerlas en práctica dentro de sus cultivos. Le explico todo a mis compañeros, pero también a mi trabajador para realice esas labores en mi finca”.  

En este sentido, destaca que su trabajador y los productores de la asociación han fortalecido sus capacidades técnicas y han participado en distintos procesos de formación. Hoy cuentan con mayor claridad sobre temas fundamentales como la conservación ambiental y el manejo responsable del cultivo. 

“Todos conocemos la importancia de las reservas ambientales. Tenemos claro a qué categoría pertenecen nuestras fincas, respetamos las distancias adecuadas frente a las fuentes hídricas y protegemos las rondas de los ríos. Sabemos que debemos preservar el bosque, no talar ni cazar, y estas prácticas también las tiene claras nuestro trabajador”, explica. 

Acompañamiento gremial permanente  

Ana Isabel resalta el respaldo que ha recibido por parte de la Federación, no solo por el acompañamiento permanente que ha tenido tanto ella como su asociación, sino también por los constantes talleres y socializaciones en los que ha participado. Gracias a estos espacios, su visión se fortalece y mantiene la confianza en que pronto mejorarán las condiciones de su cultivo y el de sus colegas en esta región del país. 

Acompañamiento gremial permanente
Fotos: Estefany Aristizábal Bedoya – Diálogo Palmero 2026 en Aracataca, Magdalena.

Asimismo, su alto interés por aprender y apropiarse del conocimiento, la han llevado a estar más informada, y poner en práctica la formación brindada por Cenipalma. Por otra parte, se motiva a asistir a los Diálogos Palmeros de Fedepalma y participa activamente en conversaciones y espacios de socialización con otros productores. Ana Isabel alza su voz con convicción, porque cree firmemente en la importancia de ser escuchada para lograr cambios que beneficien al sector, convencida de que pronto verá los frutos de su esfuerzo. 

Su mayor sueño es ver un sector más fuerte y competitivo. Es por ello por lo que comparte un mensaje a la Federación:  

“Se debe siempre seguir trabajando en pro de conseguir más cosas. Que nos ayuden siempre a ser más sostenibles, más productivos y hacer que las asociaciones o proyectos que se consiguen con el estado, redunde en la palmicultura. Que todo sea para conseguir un sector palmero más fuerte” 

Asimismo, añade un mensaje emotivo para sus colegas:  

“A mis pequeños palmicultores les digo que seamos más responsables, más comprometidos, porque hay que sacar adelante los proyectos. Podemos impactar con proyectos que beneficien a la sociedad o a la comunidad, y que no solo seamos beneficiados los palmicultores”.  

Finalmente, a pesar de las adversidades, Ana, junto a su esposo, mantienen viva la esperanza de volver a ver florecer su proyecto productivo. Hoy sostiene con firmeza su apuesta por el sector palmero colombiano. Así como un día creyó en su cultivo, hoy continúa sembrando esfuerzos en su finca, con la ilusión intacta de volver a gozar de su trabajo y asegurar así su bienestar en la etapa de su jubilación. Espera con ilusión llegar a una vejez tranquila y próspera, rodeada, una vez más, de muchos racimos de palma.  

Estefany Aristizábal Bedoya
66 Posts
Asistente de comunicaciones de Zona Norte
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