Por:
Carolina Calderón Prieto, Asistente de Extensión II de Cenipalma
Keren Bautista, Tecnóloga de Extensión II de Cenipalma
Néstor Chávez Duarte, Asistente de Extensión I de Cenipalma
Silvia Cala Amaya, Extensionista II de Cenipalma
Esney Benavides Aponte, Asistente de Extensión I de Cenipalma
La esterilización constituye una etapa crítica en la extracción de aceite de palma, ya que permite la inactivación enzimática de las lipasas, el ablandamiento del mesocarpio y la separación del fruto del racimo.
La efectividad de este proceso depende del control preciso de variables como la presión y la temperatura del vapor, los tiempos de ciclo, la evacuación de condensados y el nivel de automatización de las plantas de beneficio.
En este contexto, el conocimiento de las tecnologías de esterilización actualmente empleadas (horizontal, oblicua y dinámica) se convierte en un insumo clave para optimizar los parámetros operacionales y minimizar las pérdidas durante esta etapa del proceso.
Durante 2025 se ejecutó el proceso de referenciación tecnológica en esterilización, con la participación de 17 plantas de beneficio ubicadas en las zonas Central, Norte, Oriental y Suroccidental del país.
Esta iniciativa tuvo como propósito fortalecer la gestión técnica mediante la consolidación de variables operativas y estructurales reales, así como identificar tendencias, fortalezas y oportunidades de mejora en esta área del proceso, fomentando el intercambio de experiencias entre las plantas y promoviendo la adopción de tecnologías y prácticas que optimicen la esterilización de racimos de fruto de palma de aceite.
El estudio empleó la metodología descriptiva mediante la evaluación de más de 40 variables categorizadas en aspectos tecnológicos, parámetros operacionales, indicadores de desempeño, gestión energética, mantenimiento e integridad de equipos, y condiciones particulares de operación.
Los datos fueron sistematizados en una matriz relacional que facilitó el análisis comparativo y el establecimiento de referencias sectoriales para el área de esterilización en la industria palmera colombiana.
Resultados y buenas prácticas identificadas
Los resultados se presentan esquematizados en las siguientes tablas y a continuación se describen las buenas prácticas identificadas:
- Configuración tecnológica y sistemas asociados
La capacidad instalada por unidad de esterilización evidenció rangos diferenciados según la tecnología implementada. En los sistemas horizontales, la capacidad oscila entre 8 y 35 toneladas de racimo de fruto fresco por autoclave; en la tecnología dinámica, entre 7 y 9 toneladas; y en la configuración oblicua, entre 10 y 27 toneladas.
Como buena práctica, se destaca en una planta de beneficio la implementación de un sistema de separación de impurezas mediante elevación por redler y descarga gravitacional, lo que permite la exclusión de material extraño antes del ingreso al proceso.
En la tecnología dinámica, dada la naturaleza del proceso, en el cual el racimo se digesta y se prensa de manera integral, se prescinde de la prensa de raquis y, dependiendo del tamaño del fruto, puede requerirse un fracturador de racimos. Asimismo, se observa el uso de inyección de vapor en el sistema de transporte tipo redler.
Finalmente, el 86 % de las instalaciones que operan con tecnología horizontal y oblicua incorporan prensa de tusa dentro de su configuración de proceso.
- Automatización, control y eficiencia energética
Las tecnologías dinámica y oblicua demandan niveles superiores de automatización como requisito para preservar la integridad operacional durante la etapa de extracción. Esta condición exige una atención especial a los protocolos de limpieza y mantenimiento, con el fin de garantizar condiciones adecuadas de seguridad.
En la tabla 1 se describe el alcance de la automatización identificada. El resultado expresado como 100 %, correspondiente a la tecnología horizontal, hace referencia a todo el proceso del autoclave, exceptuando las etapas de ingreso y salida del fruto.
En cuanto a la gestión energética, si bien la cuantificación del consumo específico de vapor constituye un indicador clave de eficiencia, únicamente el 53 % de las plantas realiza su determinación mediante metodología indirecta, lo que evidencia una oportunidad de mejora en la medición sistemática de este parámetro operacional.
Tabla 1: Aspectos tecnológicos y de automatización en plantas participantes

- Operación y control
Como se observa en la tabla 2, las plantas que operan con tecnología dinámica y una de las plantas con sistema oblicuo implementan ciclos de esterilización con un único pico de presión, aplicado durante la fase de sostenimiento.
En el caso particular de la planta con tecnología oblicua, el tiempo de sostenimiento se incrementa en 10 minutos durante el procesamiento de material híbrido. Esta práctica también se observa en la planta que procesa el 100 % de fruto híbrido bajo tecnología horizontal, donde se aplica igualmente un solo pico de sostenimiento.
La tecnología dinámica registró los menores tiempos netos de ciclo, al prescindir de los picos característicos uno y dos. En contraste, los sistemas horizontales evidenciaron tiempos netos que oscilaron entre 70 y 95 minutos por ciclo.
Tabla 2: Información de ciclos de esterilización utilizados en plantas participantes

- Sistemas de seguridad e integridad de equipos
La totalidad de los esterilizadores opera con válvulas de seguridad. En algunas instalaciones se implementan dos válvulas por autoclave, con presiones de disparo establecidas entre 42 y 53 psi.
Como prácticas destacables, se identificó la implementación de válvulas rompe-vacío en dos plantas. Asimismo, se evidenció el uso de lubricantes y grasas de grado alimenticio para la lubricación de compuertas y de los sistemas de troques de vagonetas (ver tabla 3).
En contraste, también se observaron prácticas no recomendadas, como el empleo de jabón u otras sustancias que pueden generar riesgos de contaminación dentro del proceso.
Se observó como práctica diferenciada la evacuación de los condensados y del vapor de la autoclave mediante chimeneas segregadas, lo que evita la lluvia de condensados durante el proceso de esterilización.
En cuanto a la gestión de mantenimiento, se identifica como buena práctica la realización de análisis metalográficos, la medición de espesores y la inspección integral del cuerpo, la tapa y el fondo del autoclave durante los mantenimientos programados.
Tabla 3: Información de sistemas de seguridad y mantenimiento en plantas participantes

Conclusiones
Este proceso de referenciación permitió identificar la heterogeneidad existente en los procedimientos de seguridad y en la integridad de los equipos. En algunas plantas se evidenció la aplicación de inspecciones de seguridad y el uso de lubricantes de grado alimenticio como prácticas positivas.
Asimismo, se observaron diferencias en los protocolos de operación, que fluctúan entre el incremento del tiempo de esterilización y la omisión de los picos 1 y 2 en los ciclos aplicados a cultivares híbridos.
Las diferencias tecnológicas entre los sistemas horizontales, dinámicos y oblicuos generan requisitos técnicos particulares, lo que hace necesario el establecimiento de protocolos diferenciados de mantenimiento y control.
Las brechas identificadas representan tanto desafíos como oportunidades de mejora que ameritan la atención del sector.
En este sentido, se hace necesario fortalecer y unificar las prácticas operativas y de seguridad en esta etapa clave del proceso de extracción.
Estos espacios de referenciación se consolidan como insumos estratégicos para identificar y contrastar prácticas operativas, propiciar la discusión técnica y promover acciones de mejora orientadas a incrementar el desempeño del sector en su conjunto.




