La adopción de prácticas sostenibles en la agroindustria de la palma de aceite en Colombia avanza de manera decidida, impulsada por el compromiso de los productores y el uso estratégico de herramientas tecnológicas y de gestión de datos que permiten responder a las exigencias de los mercados nacionales e internacionales.
Un ejemplo de este proceso es el de Hernando Chica, palmicultor de la Zona Norte, quien ha venido modernizando la gestión de su finca para responder a las crecientes exigencias en sostenibilidad. A través del acompañamiento técnico de Solidaridad Network Colombia, Hernando ha incorporado buenas prácticas productivas y herramientas digitales que le permiten hacer seguimiento a su desempeño y avanzar en la trazabilidad de su cultivo de palma de aceite. Gracias a este proceso, hoy su producción cumple con los lineamientos del estándar nacional APSColombia.
Este tipo de experiencias refleja el esfuerzo que realizan productores de distintas regiones del país por integrar la sostenibilidad en su quehacer diario. El trabajo articulado entre palmicultores, organizaciones como Solidaridad Network Colombia, APSColombia, y Fedepalma y Cenipalma, ha permitido fortalecer capacidades técnicas, mejorar la gestión en finca y avanzar hacia cadenas de suministro más responsables e inclusivas, especialmente para pequeños y medianos productores de las cuatro zonas palmeras del país.
Colombia, presente en el escenario internacional de la sostenibilidad palmera
Los avances del país en esta materia fueron destacados durante la más reciente Conferencia Anual de la Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible, organizada por la RSPO, realizada en noviembre (2025) en Kuala Lumpur, Malasia. En este escenario internacional, Solidaridad Network Colombia presentó su estrategia basada en datos, la cual integra un ecosistema de soluciones y servicios orientados a acompañar a los productores en la adopción progresiva de prácticas sostenibles.

Como resultado de estos esfuerzos, el porcentaje del volumen de aceite de palma certificado bajo estándares internacionales pasó del 26 % al 32 % en los últimos tres años. Adicionalmente, el uso de herramientas de medición ha permitido identificar y acompañar avances en sostenibilidad incluso en productores que aún no cuentan con certificaciones, ampliando el alcance del proceso de mejora continua en el sector.
El estándar nacional APSColombia y la herramienta de medición del Índice de Sostenibilidad, creado por Fedepalma y Cenipalma, nos ha permitido saber que el 63 % del volumen producido en Colombia se encuentra en un nivel de adopción del 49 % de prácticas sostenibles.
Señaló María Goretti Esquivel, gerente del Programa de Palma de Aceite de Solidaridad Network Colombia, durante su participación en el panel “Agricultura 4.0 para cadenas de suministro resilientes”, realizado en el marco de la Conferencia Anual de la Mesa Redonda sobre Aceite de Palma Sostenible (RSPO).
Las herramientas digitales han sido clave para que este proceso se consolide como una dinámica de mejora continua, al facilitar la retroalimentación sobre los avances alcanzados, motivar a los productores a fortalecer sus capacidades y permitir un seguimiento permanente de su desempeño.
Si bien los resultados son positivos, el sector reconoce que aún existen retos importantes, especialmente frente a la alineación con nuevas exigencias del mercado internacional, como la regulación europea contra la deforestación (EUDR). En este contexto, el trabajo conjunto entre productores, organizaciones como Solidaridad Network Colombia y el gremio palmero será fundamental para continuar cerrando brechas y consolidar la competitividad del aceite de palma colombiano.

En conclusión, la experiencia del sector palmero en Colombia demuestra que la sostenibilidad es hoy una apuesta colectiva liderada por los productores, donde la tecnología, los datos y el acompañamiento técnico se convierten en aliados estratégicos para avanzar hacia una agroindustria cada vez más responsable, transparente y alineada con los estándares globales.




