Actualmente el ENOS se encuentra en condiciones de neutralidad (Figura 1), presentando hacia la última semana de marzo y la primera de abril temperaturas del Pacífico Central cercanas a la normalidad, aunque con algunas anomalías ligeramente frías en la Temperatura Superficial del Mar (TSM) en el Pacífico Oriental frente a Ecuador. Se advierte la finalización de la condición La Niña y se ingresa en la etapa de vigilancia hacia el inicio de El Niño.

Fuente: Adaptado de IDEAM, Mesa Técnica Agroclimática Nacional abril de 2026.
Para marzo, en cuanto a la anomalía de la precipitación acumulada por departamentos colombianos, se destacan los valores alcanzados con excesos del +92 % hacia La Guajira y Atlántico, del +60 % en Sucre y + 26% en Arauca. La tendencia general predominante estuvo direccionada hacia el déficit (por debajo del promedio multianual), alcanzando -74 % en Casanare, -72 % en Guaviare, -60 % en Vichada, -32 % en Meta, -25 % en Antioquia, -23 % en Bolívar, -20 % en Chocó, -19 % en Cesar, -18 % en Córdoba, -14 % en Nariño y -4 % en Norte de Santander. Santander presentó tendencia a la normalidad.
En cuanto a la anomalía de la temperatura, en Tumaco se alcanzó a presentar hasta +1.9 °C, Yopal +2.1 °C, Cartagena +1.9 °C, Quibdó +1.6 °C, Barranquilla +1.2 °C, Villavicencio +0.9 °C, Apartadó +0.8 °C, Santa Marta +0.8 °C, Bucaramanga +0.7 °C, Barrancabermeja +0.1 °C, Riohacha normal, Montería, Sincelejo y Cúcuta por debajo de lo normal con -0.2 °C, -0.6 °C y -0.7 °C, respectivamente.
Para todas las zonas palmeras, durante abril se prevén condiciones de temperatura ambiental cercanas a los promedios climatológicos del período 1991–2020 durante abril y junio de 2026, con un incremento progresivo de anomalías positivas hacia el segundo semestre del año.
En términos de comunicación, el Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA emite la advertencia final de La Niña y se consolidó el ENOS neutral, respecto al índice Niño-3.4 en -0,2 °C y temperaturas subsuperficiales del océano en aumento por quinto mes consecutivo referidas principalmente a las anomalías de vientos del oeste sobre el Pacífico occidental. Para el período actual (abril–junio de 2026), se favorecen condiciones EOS-neutrales con una probabilidad del 80 %, lo que se traduce en un comportamiento climático más cercano a lo normal para Colombia, es decir, predominando la condición estacional de cada región; no obstante, El Niño podría emerger entre mayo y julio de 2026 (61 % de probabilidad) y persistir por lo menos hasta finales de 2026, con la posibilidad de que alcance la categoría de muy fuerte (Niño-3.4 ≥ +2,0 °C), escenario este que representa un factor clave para la planificación y de los cultivos de palma de aceite en Colombia durante el segundo semestre del año. Es necesaria la activación preventiva de planes de manejo hídrico eficientes ante la fuerte posibilidad de déficit en este período.

Condiciones previstas para áreas de cultivo de palma de aceite – Abril 2026
Zona Norte
En este contexto, para el actual trimestre, La Guajira y Atlántico suelen registrar las menores precipitaciones de la región Caribe con valores entre 0 y 200 mm, mientras que, hacia el sur las lluvias suelen ir en aumento llegando a alcanzar hasta los 300 mm.
La tendencia de la probabilidad es a la normalidad, con acumulados por debajo de lo normal hacia el litoral central del Caribe y La Guajira.
Las lluvias pueden ir aumentando hacia el centro y sur de la región, con promedios entre 100 y 300 mm en Bolívar, Sucre y Córdoba, siendo el sector de Urabá el más lluvioso junto con el sur de Córdoba.
En contraste, el Urabá antioqueño, que corresponde a una zona de transición hacia la región Pacífica, registra lluvias frecuentes y abundantes, con acumulados que pueden alcanzar hasta 400 mm, y un régimen de precipitaciones diferenciado frente al resto de la Zona Palmera Norte.
Zona Central
La zona palmera central de Colombia se ubica en el área de transición entre las regiones Caribe y Andina, donde el mes de abril marca el inicio del primer período de lluvias del año en el valle del río Magdalena y sus estribaciones.
La climatología de la precipitación (1991–2020), refleja este régimen bimodal con acumulados que se incrementan de norte a sur conforme aumenta la influencia de la región andina.
Para abril, los promedios históricos en esta zona palmera se encuentran entre 150-400 mm acumulados y la probabilidad se estima con lluvias cercanas a lo normal con posibles anomalías locales hacia el sur y centro de Bolívar., en un contexto de transición hacia la temporada de lluvias.
Zona Oriental
La zona palmera oriental de Colombia se caracteriza por un régimen de precipitación monomodal, donde abril marca el inicio del período de lluvias anual que suele extenderse hasta noviembre.
Los acumulados históricos de la precipitación suelen estar entre los 200-400 mm, con un gradiente que aumenta de noreste a suroeste en los Llanos Orientales.
Para abril de 2026, el modelo probabilístico prevé que pueden ocurrir déficits de precipitación en el centro de Vichada, el norte de Meta y el suroccidente de Casanare.
En contraste, se estiman excesos puntuales de lluvia en el occidente del Meta, zonas limítrofes con Vichada, el sur de Arauca y el piedemonte llanero. Por su parte, los departamentos de Arauca y Casanare podrían presentar condiciones de precipitación cercanas a lo normal.
Zona Suroccidental
En el litoral Pacífico sur, Zona Palmera Suroccidental de Colombia, se registra uno de los regímenes de precipitación más abundantes del país, con lluvias bien distribuidas a lo largo del año por influencia permanente de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT).
Durante el mes de abril, los promedios históricos de precipitación suelen ubicarse entre 200 y 800 mm acumulados, con un comportamiento espacial variable. En este período, se han registrado déficits de precipitación en el occidente de Nariño, mientras que se presentan excesos hacia el norte del departamento y el litoral Pacífico.
Adicionalmente, la tendencia de las condiciones climáticas desde La Niña hacia la neutralidad podría modular la intensidad y la frecuencia de las lluvias en esta zona.
Algunas observaciones de interés general
1. Los modelos predictivos mantienen una incertidumbre alta, especialmente a mediano y largo plazo, con escenarios de alteraciones y comportamientos climáticos poco previsibles, por tanto, es crucial priorizar las acciones preventivas de frente a la protección del cultivo de palma de aceite y sostenibilidad de la productividad. Esto puede ofrecer la oportunidad de actuar con anticipación y mitigar posibles impactos en el sector palmicultor colombiano.
2. El Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA, advierte sobre la finalización de las condiciones La Niña y la activación de condiciones neutrales ENOS con una probabilidad del 61% de que El Niño se active entre mayo y julio de 2026.
3. El pronóstico del tiempo atmosférico (corto plazo) es una importante herramienta de planificación de los cultivos, presenta menor incertidumbre y se ajusta mejor a los requerimientos para planificar las tareas diarias y semanales en los sectores productivos, sirviendo como apoyo fundamental para la operación del día a día.
4.Hoy las fuentes oficiales climáticas cuentan con variadas opciones digitales de consulta para informarse sobre el pronóstico del tiempo atmosférico. En el siguiente enlace pueden consultar y descargar los boletines de alertas del portal agroclimático de Cenipalma.
5. Es necesario continuar monitoreando las predicciones climáticas y ajustar las estrategias de manejo del cultivo en función de las condiciones observadas. Además, se debe proveer capacitación y recursos al personal relacionado con la cadena productiva del cultivo para manejar las variaciones climáticas, especialmente en términos de riego, drenaje y control de plagas y enfermedades. Todos los boletines agroclimáticos de las Mesas Técnicas Agroclimáticas se encuentran disponibles aquí.
6. Los registros de las variables climáticas (temperatura ambiente, precipitación, humedad relativa, radiación solar, dirección y velocidad del viento) de la red de estaciones del sector palmero y los consolidados climáticos referentes de fuentes satelitales pueden ser consultadas desde el geoportal de Cenipalma, así como, las diferentes fuentes de información incorporadas disponibles en PalmaData.
7. Procure conocer las características agroecológicas de las áreas del cultivo de palma de aceite, lo cual beneficia el equilibrio de las condiciones bióticas y abióticas que condicionan el desarrollo integral de la agroindustria a escala local y regional, más cuando se presentan estas condiciones climáticas extremas (temperatura alta y lluvias intensas).


