La Niña continúa presente en el Pacífico ecuatorial (Figura 1) y según el Centro de Predicción Climática de la NOAA (NOAA-CPC), se espera la transición de La Niña a condiciones neutrales del ENOS hacia abril de 2026, persistiendo durante el verano del hemisferio norte posiblemente hasta el trimestre junio–agosto.

Fuente: Adaptado de IDEAM, Mesa Técnica Agroclimática Nacional marzo de 2026.
Para Colombia, mientras La Niña ha permanecido activa, aunque leve, se ha favorecido la ocurrencia de lluvias en la mayor parte del territorio nacional, se espera que, en la transición hacia la fase neutral, estas se vayan regulando paulatinamente hacia los promedios históricos. Es posible que las condiciones climáticas del país durante el próximo semestre estén determinadas principalmente por el ciclo estacional propio de la época del año, las fluctuaciones asociadas a la Oscilación Madden-Julian (MJO) y otras ondas ecuatoriales, así como por el tránsito del ENOS a condiciones neutrales durante los inicios de 2026.
Durante la segunda quincena de marzo se espera la activación de la fase de lluvias principalmente hacia la región Andina y sur de la Orinoquía. En abril las lluvias se podrían generalizar en Colombia, en especial hacia la Orinoquía. Ya en mayo la activación de las lluvias se prevé en especial hacia el sur y centro de la región Caribe. Durante el trimestre julio-septiembre es posible que se presenten anomalías positivas para condiciones El Niño.
Aunque la actual es una fase de transición climática muy importante en la que el Fenómeno ENOS en condiciones La Niña leve persiste, se mantienen las temperaturas del océano Pacífico ecuatorial por debajo del promedio. Según los modelos existe un 60 % de probabilidad para pasar a etapa ENOS-neutral entre febrero y abril de 2026 (Figura 2), y un 56 % de probabilidad de que persista en condiciones neutrales hasta agosto de 2026.
Para Colombia, esto implica que durante febrero y marzo sería posible presentar un debilitamiento de las anomalías atmosféricas y, aunque el sistema océano-atmósfera sigue siendo consistente con La Niña, la tendencia es hacia la normalización. Para ampliar la información relacionada con esta temática puede consultarse el comunicado original de la NOAA.

Condiciones previstas para áreas de cultivo de palma de aceite – Febrero 2026
Zona Norte
Se prevén incrementos generalizados en donde los volúmenes adicionales oscilarían entre 10 mm y 25 mm, y aumentos más destacados al suroccidente del departamento de Bolívar. Los aumentos podrían alcanzar hasta un 70 % por encima del promedio histórico. Se podría presentar hasta 40 % por encima de la climatología hacia el norte de Magdalena (20-50 mm), hasta +20 % hacia el noroccidente de Cesar (50-100 mm), entre -20 % y +20 % hacia el sur occidente de Atlántico (1-15 mm), hasta +60 % hacia Córdoba y Sucre (5-50 mm).
Hacia abril puede presentarse un cambio de patrón, la cual pasaría a déficits de lluvia entre el 10 % y el 20 %. Además, para el período marzo–agosto de 2026, se prevén anomalías positivas de temperatura en gran parte de las zonas de cultivo, con incrementos generalizados cercanos a 0,5 °C en marzo, que podrían alcanzar hasta 2 °C entre julio–agosto, especialmente sensible para el norte del Caribe.
Zona Central
Las áreas de cultivo de esta zona correspondiente a la región Andina nororiental y transición de la región Caribe sur – Andina, podrá presentar tendencia entre la normalidad e incrementos de precipitación hasta del 70 %. Para el trimestre marzo–mayo, se prevé un comportamiento variable de la precipitación, aunque con predominio de condiciones cercanas a la normalidad.
En marzo, podrían persistir los valores acumulados por encima de los promedios hasta un +40 % hacia el centro-occidente de Santander y hasta de +60 % hacia el nororiente de Norte de Santander.
Zona Oriental
La temporada seca en esta zona suele ir desde diciembre a marzo y las lluvias comienzan a incrementarse progresivamente desde abril hasta un 70 %, sin embargo, como marzo hace parte del período seco, dado que la climatología (promedios históricos) para este mes en los Llanos Orientales suele ser de volúmenes acumulados de precipitación bajos, un incremento sobre un valor bajo sigue siendo un período esencialmente seco en términos absolutos.
Para el trimestre marzo–mayo podrían persistir algunos aumentos en sectores de la Orinoquía. Hacia el centro y norte de Meta y suroccidente de Casanare podría esperarse hasta +30 %.
Zona Suroccidental
El régimen de precipitación en esta zona no expresa estacionalidad marcada (lluvia distribuida a lo largo del año con valores muy altos), por lo que, siendo la zona palmera con mayores volúmenes acumulados de precipitación, hay que tener en cuenta que es posible que para marzo se presente un déficit de hasta -40 % sobre acumulados entre 200-500 mm hacia el noroccidente de Nariño. Esto es atípico para Tumaco, que normalmente recibe lluvias abundantes, y podría significar una ligera reducción transitoria en la oferta hídrica.
Para abril es posible que se presenten condiciones similares de déficit (menor al histórico) en sectores del litoral nariñense. Para mayo, se esperan incrementos de hasta el 60%, lo que representa un retorno a condiciones húmedas que son típicas de esta zona. En general, para marzo y abril se podría presentar una reducción temporal de lluvias respecto al promedio, con recuperación en mayo.
Aspectos generales
1. Los modelos predictivos siguen manteniendo incertidumbre alta a mediano y largo plazo, con escenarios de alteraciones y comportamientos climáticos poco previsibles en especial a largo plazo (mayor a un mes), en especial para Colombia y las diferentes regiones del territorio, por tanto, es crucial priorizar las acciones preventivas en todos los sectores productivos. Esto puede ofrecer la oportunidad de actuar con anticipación y mitigar posibles impactos en el sector agrícola.
2. El pronóstico del tiempo atmosférico (corto plazo) es una importante herramienta de planificación de sus cultivos, presenta menor incertidumbre y se ajusta mejor a los requerimientos para planificar las tareas diarias y semanales en los sectores productivos, sirviendo como un apoyo fundamental para la operación del día a día.
3. Hoy se cuentan con múltiples opciones de consulta en línea para informarse sobre el pronóstico del tiempo. En el siguiente enlace pueden consultar y descargar los boletines de alertas del portal agroclimático de Cenipalma.
4. Es necesario continuar monitoreando las predicciones climáticas y ajustar las estrategias de manejo del cultivo en función de los pronósticos y las condiciones observadas. Además, se debe proveer capacitación y recursos al personal relacionado con la cadena productiva del cultivo para manejar las variaciones climáticas, especialmente en términos de riego, drenaje y control de plagas y enfermedades. Todos los boletines agroclimáticos se encuentran disponibles en PalmaData.
5. Los registros de las variables climáticas (temperatura ambiente, precipitación, humedad relativa, radiación solar, dirección y velocidad del viento) de la red de estaciones del sector palmero y los consolidados climáticos referentes de fuentes satelitales pueden ser consultadas en Palmadata.
6. Así mismo, desde el geoportal de Cenipalma puedes consultar sobre las diferentes opciones de información climática (PALMET, Pronóstico del tiempo u otros) que se tiene disponible.
7. Procure conocer las características agroecológicas de las áreas del cultivo de palma de aceite, lo cual beneficia el equilibrio de las condiciones bióticas y abióticas que condicionan el desarrollo integral de la agroindustria a escala local y regional, más cuando se presentan estas condiciones climáticas extremas (temperatura alta y lluvias intensas).



