miércoles, 9 de septiembre de 2026 - ISSN en línea 2744-8274

Predicciones climáticas y fenómeno ENOS para agosto de 2026: recomendaciones para el manejo del cultivo de palma de aceite

Predicciones climáticas y fenómeno ENOS para agosto de 2026
Foto: Estefany Aristizábal Bedoya, Fedepalma

Por:

Andrea Zabala-Quimbayo, Geomática, programa de Agronomía, Cenipalma
Duban M. González Varón, Fitopatología, programa de Plagas y Enfermedades, Cenipalma
Leidy V. Florian Martínez, Entomología, programa de Plagas y Enfermedades, Cenipalma
Natalia J. Castillo Villarraga, Entomología, programa de Plagas y Enfermedades, Cenipalma
Rosa C. Aldana De La Torre, Entomología, programa de Plagas y Enfermedades, Cenipalma
José R. Toca Garzón, dirección de Extensión, Cenipalma
Carlos E. Barrios Trilleras, Entomología, programa de Plagas y Enfermedades, Cenipalma
Andrea Milena Martínez Burbano, Suelos y Aguas, programa de Agronomía, Cenipalma
Álvaro H. Rincón Numpaque, Suelos y Aguas, programa de Agronomía, Cenipalma.
Jonathan A. Vargas Montoya, Fitopatología, programa de Plagas y Enfermedades, Cenipalma


Seguimiento al Fenómeno ENOS – El Niño Oscilación del Sur

En el último informe de la Organización Mundial de Meteorología (OMM) para el trimestre de agosto, septiembre y octubre, se define claramente que El Niño continúa y además se está acelerando. Para noviembre alcanzaría su punto más fuerte y para el noroccidente de Suramérica, con alcance en Colombia, la señal atmosférica es contundente, menos lluvia y más calor entre agosto y octubre de 2026, y coincide con lo ya reportado por el IDEAM y la NOAA. Es necesario actuar ahora en la preparación de nuestros cultivos.

En esta Actualización Climática Estacional Global (GSCU) de la OMM, se confirma que El Niño se está intensificando con rapidez. El índice Niño 3.4 (para Colombia), que promedió +1,0 °C entre abril y junio, se proyecta ahora en +2,9 °C para el trimestre agosto-octubre, con el pico de la anomalía de temperatura máxima esperado para noviembre. La dispersión entre los distintos modelos es estrecha, lo que indica una confianza alta en esta trayectoria. A escala global, el pronóstico multimodelo señala un aumento generalizado en la probabilidad de temperaturas por encima de lo normal para todos los continentes, y para Suramérica se ubica principalmente al noroccidente del continente, y en las zonas costeras del norte dentro del área con mayor probabilidad de déficit de lluvias, el patrón atmosférico característico de un evento El Niño fuerte.

El Centro de Predicción Climática de la NOAA mantiene activa la Advertencia de El Niño, con el fenómeno fortaleciéndose y una probabilidad del 97 % de que persista hasta marzo de 2027, pudiendo alcanzar la categoría de “muy fuerte” entre octubre y diciembre. Según las estimaciones oficiales para la región Niño 3.4 (basadas en el índice relativo RONI), los modelos prevén un predominio absoluto del fenómeno de El Niño al menos hasta el trimestre febrero-marzo-abril (FMA) de 2027 con probabilidad alta (97 % al 99 %).

Figura 1- Condiciones ENOS esperadas para agosto, basado en consolidado de modelos internacionales para NIÑO 3.4.
Fuente: adaptado del reporte de la NOAA – Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos de América.

La Advertencia de El Niño sigue vigente y se fortaleció como fenómeno durante julio de 2026, con anomalías de temperatura superficial que superaron los +2,0 °C en el Pacífico ecuatorial este, el índice Niño-3.4 en +1,4 °C, y anomalías en la subsuperficie oceánica que alcanzaron los +10 °C en profundidad. El sistema acoplado océano-atmósfera, con vientos, convección desplazada hacia el Pacífico central-este, radiación de onda larga suprimida sobre Indonesia, confirma que el evento sigue en fase de fortalecimiento activo, no de estabilización.

La señal de riesgo más relevante para la gestión de desastres es potencialmente histórica y se eleva a 69 % la probabilidad de que, entre octubre y diciembre de 2026, El Niño supere en intensidad a todos los eventos registrados desde 1950, y a más del 90 % la probabilidad de que sea un evento “muy fuerte” durante septiembre de 2026 y marzo de 2027. Para Colombia, la magnitud del impacto estará muy asociada a las condiciones estacionales de cada región y su interacción con estas señales sostenidas de calentamiento, lo cual implica traducir las alertas locales por escenarios locales. 

Figura 2 – Condiciones trimestrales predominantes ocurridas y esperadas del ENOS (El Niño Oscilación del Sur). Fuente: Adaptado de Probabilidades oficiales del ENOS del CPC de la NOAA, agosto de 2026.

Condiciones previstas para áreas de cultivo de palma de aceite – Agosto 2026

Zona Norte

Para agosto, se espera el acumulado de lluvias por debajo de lo normal para toda la región Caribe, con los mayores descensos porcentuales (-20 % a -80 %) en la Alta y Media Guajira; en el resto de la franja Caribe los déficits podrían ir entre -25 a -100 mm. El Urabá antioqueño, podría presentar déficit entre -50 a -150 mm. La temperatura máxima en términos generales con ascenso entre +1 °C y +3 °C, con el pico más marcado hacia el centro del Cesar.

A continuación, se presentan sugerencias de manejo para el cultivo de palma de aceite en esta zona colombiana:

Manejo fitosanitario

1. Frente al actual escenario climático y las condiciones esperadas, se sugiere intensificar el monitoreo de la fauna benéfica y de las principales plagas del cultivo, con el fin de detectar oportunamente cambios en su dinámica poblacional y adoptar medidas de manejo de manera temprana.

2. Las condiciones cálidas y secas pueden reducir la abundancia del principal insecto polinizador de la palma de aceite, Elaeidobius kamerunicus, lo que podría disminuir la eficiencia de la polinización y favorecer una mayor proporción de frutos partenocárpicos o con desarrollo incompleto. Por esta razón, se recomienda evitar prácticas que afecten las poblaciones de este insecto, especialmente el uso innecesario de insecticidas de amplio espectro durante la floración, y reforzar el monitoreo de su abundancia para identificar oportunamente posibles disminuciones en las poblaciones.

3. Durante este periodo también es posible que se incrementen las poblaciones de insectos defoliadores y otras plagas del follaje, por lo que los muestreos periódicos deben mantenerse o intensificarse de acuerdo con el historial de cada plantación. Cuando sea necesario realizar aplicaciones de hongos o bacterias entomopatógenas para el manejo de plagas como Leptopharsa gibbicarina, Acharia fusca, Opsiphanes cassina u otros insectos de importancia económica, es indispensable programarlas en las horas de menor radiación solar, preferiblemente al inicio de la mañana o al final de la tarde, aprovechando los periodos de mayor humedad relativa. Asimismo, se recomienda disponer del personal suficiente para ejecutar las aplicaciones durante estas ventanas de tiempo, ya que suelen ser limitadas bajo condiciones de El Niño. Igualmente, es fundamental utilizar equipos de aspersión debidamente calibrados para garantizar una cobertura uniforme del follaje y emplear coadyuvantes, adherentes y correctores de pH y dureza del agua cuando las recomendaciones del producto lo indiquen, con el fin de maximizar la permanencia y eficacia de los entomopatógenos sobre las superficies tratadas.

4. Finalmente, se recomienda conservar y fortalecer la vegetación nectarífera presente en los bordes de los lotes, canales y áreas de conservación, e implementar riegos de apoyo cuando sea posible para reducir el impacto de la sequía sobre estas plantas. Mantener estas fuentes de néctar y polen favorece la supervivencia y actividad de parasitoides y depredadores, contribuyendo a preservar el control biológico natural de plagas como Leptopharsa gibbicarina y Acharia fusca. En los sitios donde la cobertura de plantas nectaríferas sea insuficiente, se recomienda planificar su establecimiento una vez se restablezcan las lluvias, con el propósito de fortalecer el manejo integrado de plagas y aumentar la resiliencia del agroecosistema frente a futuros periodos secos.

Suelos y aguas

1. Para contar con riego eficiente y disponibilidad oportuna, es necesario revisar, calibrar y mantener la infraestructura de riego ahora, mientras aún hay agua disponible, y presupuestar su mantenimiento antes de que las condiciones más extremas ocurran.

2. La materia orgánica funciona como un escudo de humedad, aproveche el uso de hojas de poda, residuos de cosecha, racimos vacíos y fibra de la planta de beneficio para cubrir el suelo, bajar su temperatura y reducir la pérdida de agua por evapotranspiración.

3. La vegetación acompañante puede ser una aliada del agua, por esto, procure priorizar el manejo manual o mecánico de las coberturas vegetales por encima del control químico antes de la época seca, porque estas reducen la escorrentía y mejoran la infiltración.

4. Los canales de drenaje en zonas sin riego pueden actuar como reservorios temporales antes del inicio de la temporada seca, se vuelve la reserva de agua que tu cultivo seguramente va a necesitar.

Zona Central

En agosto, se prevé que Norte de Santander sea uno de los sectores con mayor déficit de la región Andina (-50 a -150 mm); sur de Bolívar y sur de Cesar seguirían el patrón general de déficit de la región Caribe (-20% a -80 %). Temperatura máxima entre +1 °C a +3 °C por encima de lo normal.

A continuación, se presentan algunas sugerencias para el manejo del cultivo de palma de aceite según estas condiciones climáticas previstas:

Manejo fitosanitario

1. Bajo las condiciones climáticas esperadas, se debe continuar con el monitoreo permanente de insectos plaga de la palma de aceite, en especial los que afectan el follaje, ya que se puede presentar aumento de sus poblaciones debido a la disminución de sus enemigos naturales. Si durante los monitoreos detecta focos o aumento de las poblaciones de Lepidópteros como: Stenoma impressella, Opsiphanes cassina o Acharia fusca, se sugiere la aplicación de Bacillus thurigiensis. Si va a realizar aplicaciones de hongos entomopatógenos, estas se deben realizar en la tarde o noche, ya que las bajas humedades relativas limitan la germinación de las conidias, además se recomienda hacer las aplicaciones utilizando un coadyuvante que mitiguen la radiación UV.

2. Recuerde que el uso indiscriminado de insecticidas de síntesis química en especial durante la época seca elimina drásticamente los pocos insectos benéficos, provocando resurgencia de las plagas; así mismo, afecta los insectos polinizadores. Por lo cual, si va a hacer uso de estos productos, hágalo de manera focalizada y evite las aplicaciones entre las 10 a. m. y 2 p. m., que es el horario de mayor actividad de los polinizadores, no realice aplicaciones cerca de las inflorescencias masculinas y femeninas en antesis.

3. En la época de menos lluvias es posible que se registre un aumento en las capturas de adultos de Rhynchophorus palmarum, por lo cual se deben mantener las trampas activas con la feromona de agregación Rhynchophorol C y el cebo vegetal elaborado con caña de azúcar y agua melaza (2:1).

Suelos y aguas

1. Para las condiciones de déficit hídrico esperadas, se sugiere que se limite la aplicación de los fertilizantes solubles. En este sentido, se recomienda no realizar aplicaciones de estas fuentes, especialmente los fertilizantes nitrogenados, ya que las altas temperaturas pueden incrementar las pérdidas del elemento por volatilización en el caso de la urea y las fuentes amoniacales.

2. Durante este mes se recomienda reducir el control de las especies acompañantes, con el fin de mantener la cobertura, proteger el suelo y regular su temperatura. Es recomendable mantener el monitoreo de las lluvias, la evapotranspiración y los niveles freáticos, con el fin de ajustar el balance hídrico del cultivo e identificar los momentos críticos del déficit hídrico, así como establecer posibles ventanas de aplicación de algunas enmiendas y fertilizantes.

3. En condiciones donde el balance hídrico muestre la disponibilidad de agua en el suelo se puede aplicar cloruro de potasio, puesto que estos elementos contribuyen a mantener la turgencia de las palmas y tolerar las condiciones de déficit hídrico.

4. En casos donde no sea posible la aplicación de los fertilizantes al suelo, se pueden manejar las aplicaciones de nutrientes vía foliar.

5. Se deben tomar las medidas preventivas necesarias para evitar los incendios en las plantaciones, cuyo riesgo se incrementa debido a las altas temperaturas. 

6. Por último, durante este mes las condiciones secas predominantes permitirán realizar labores de mantenimiento de infraestructura de drenajes y vías en las plantaciones.

Zona Oriental

Durante agosto, se esperan condiciones mixtas. Hacia el occidente del Meta se podrían presentar algunos excesos de precipitación puntuales, pero en Arauca, Casanare y Vichada las anomalías negativas podrían predominar sobre los excesos, dentro de un rango general de ±20 % (±50 mm).

Ahora, se presentan aquí algunas sugerencias de manejo para el cultivo de palma de aceite.

Manejo fitosanitario

1. En la Zona Oriental inició la emergencia de la segunda población de Strategus aloeus; por tanto, se recomienda mantener los censos y las acciones de control de adultos en las galerías presentes en las palmas, así como eliminar oportunamente los sitios potenciales de reproducción.

2. Las poblaciones de Eupalamides guyanensis y E. cyparissias continúan en disminución. No obstante, se recomienda ajustar los ciclos de cosecha a un intervalo máximo de 10 días, con el fin de reducir condiciones favorables para su establecimiento y dispersión.

3. Durante esta temporada podrán persistir focos localizados de Opsiphanes cassina, O. invirae y Loxotoma elegans. En estas áreas se recomienda implementar medidas de control biológico mediante la aplicación de hongos entomopatógenos o formulaciones a base de Bacillus thuringiensis, de acuerdo con el nivel de infestación y las condiciones de campo.

4. Se recuerda que el uso de insecticidas de síntesis química debe considerarse únicamente bajo criterio técnico, con acompañamiento del asesor de la plantación y en articulación con el programa de manejo integrado de plagas.

Buenas prácticas

1. Factores sanitarios: ejecutar periódicamente el monitoreo fitosanitario de la pudrición de cogollo (PC) para identificar de forma temprana la aparición y progresión de la enfermedad, facilitando la toma de decisiones y la implementación oportuna de estrategias de prevención, manejo y control orientadas a reducir su incidencia y severidad en el cultivo; realizar periódicamente la vigilancia fitosanitaria en el cultivo de palma de aceite mediante censos de enfermedades y monitoreo de plagas, para detectar oportunamente afectaciones y aplicar medidas de manejo integrado según las recomendaciones técnicas vigentes; ejecutar de forma periódica y estandarizada la vigilancia fitosanitaria de las pudriciones de estípite y bases peciolares, mediante censos sistemáticos que permitan la detección temprana de plantas afectadas, el seguimiento de la evolución de los casos y la implementación oportuna de medidas de manejo.

2. Factores agronómicos: revisar y ajustar la planificación de los viveros y las siembras en campo de palma de aceite, especies nectaríferas y coberturas vegetales, considerando la proximidad y posible intensificación del fenómeno de El Niño; revisar y ajustar la planificación de las labores agronómicas del cultivo de palma de aceite, tales como fertilización, poda, manejo de malezas, manejo de plantas nectaríferas, aplicación de enmiendas y aprovechamiento de biomasa, con el fin de optimizar el uso de la humedad disponible en el suelo y reducir riesgos para la productividad; ajustar el plan de nutrición de acuerdo con las recomendaciones técnicas emitidas por el profesional agrónomo, considerando dosis, solubilidad, frecuencia y ubicación de aplicación.

Una nutrición balanceada fortalece la tolerancia de las palmas al déficit hídrico, reduce los efectos del estrés durante las épocas secas y contribuye a mantener la productividad del cultivo; realizar un monitoreo continuo de las precipitaciones y de los niveles de las fuentes hídricas para activar oportunamente alertas e implementar medidas de manejo que permitan prevenir o mitigar afectaciones; hacer de forma periódica el monitoreo y registro de la precipitación y del nivel freático mediante pluviómetros y pozos de observación, generando información confiable para la toma oportuna de decisiones agronómicas; implementar procedimientos sistemáticos de respaldo y conservación de la información recopilada en las actividades de monitoreo y seguimiento en campo, asegurando la continuidad operativa, confiabilidad y trazabilidad de los datos.

3. Factores ambientales: aplicar prácticas de manejo ambiental para la conservación de rondas hídricas, nacederos y áreas de protección, evitando acciones que generen erosión, contaminación o sedimentación de las fuentes de agua; promover el uso responsable de agroquímicos mediante la adopción de Mejores Prácticas Agronómicas (MPA), asegurando la aplicación de dosis recomendadas, condiciones climáticas adecuadas y medidas de protección ambiental para conservar el suelo, las fuentes hídricas y los ecosistemas aledaños.

Zona Suroccidental

En agosto, se prevé que la costa de Nariño presente déficits moderados de alrededor de -30 % (-50 a -100 mm).

A continuación, algunas propuestas para el manejo del cultivo de palma de aceite.

Plagas y enfermedades

1. Las precipitaciones previstas serán relativamente favorables para la ejecución de medidas de manejo fitosanitario en cultivos de palma de aceite, debido a la disminución de las lluvias en comparación con los meses de mayor precipitación. No obstante, la humedad relativa del ambiente continúa siendo elevada, condición que favorece el desarrollo y la dispersión de enfermedades, especialmente la pudrición de cogollo (PC).

2. En este contexto, se recomienda mantener un monitoreo fitosanitario permanente mediante la realización de censos mensuales y quincenales, e incluso semanales en lotes foco, de acuerdo con la incidencia de palmas afectadas por pudrición de cogollo. Asimismo, es fundamental realizar seguimiento a las palmas tratadas, efectuar la remoción y adecuada disposición de los tejidos enfermos, y continuar con la aspersión de las rondas sanitarias, adicionalmente, se recomienda aprovechar las condiciones climáticas para realizar la limpieza y el mantenimiento de los sistemas de drenaje, así como garantizar un adecuado programa de mantenimiento agronómico y fertilización del cultivo, con el fin de fortalecer el estado nutricional de las palmas y contribuir a reducir su susceptibilidad al ataque de enfermedades.

3. Para el manejo de la Pudrición de Bases Peciolares (PBP), se recomienda aprovechar las condiciones climáticas favorables para realizar la remoción oportuna de los tejidos afectados en las palmas que presenten síntomas de la enfermedad. Asimismo, es indispensable continuar con el seguimiento periódico de las palmas intervenidas para detectar oportunamente posibles fracturas o la progresión de la afectación.

4. En las palmas tratadas que presenten puntos húmedos sobre el estípite, se recomienda realizar la limpieza de la zona afectada y aplicar una pasta protectora. De igual manera, es fundamental mantener un adecuado programa de fertilización y las labores de mantenimiento del cultivo, con el propósito de fortalecer el estado fisiológico de las palmas y favorecer su integridad.

5. Realizar el monitoreo de insectos plaga defoliadores, detectando a tiempo los posibles focos. Si es necesario realizar la aplicación de productos biológicos como Bacillus thuringiensis, con el fin de no afectar insectos parasitoides y depredadores; quienes ayudan a controlar los insectos plaga de manera natural y eficiente.

6. Ante cualquier inquietud o para recibir acompañamiento técnico, se recomienda acudir al personal de Extensión de Cenipalma más cercano o a la Estación Experimental Providencia, ubicada sobre la vía a Imbilí, antes de las instalaciones de AGROSAVIA.

Suelos y aguas

1. Puede surgir una oportunidad para la aplicación de fertilizante, para lo cual se debe tener en cuenta una correcta dosificación utilizando envases graduados con cantidades previamente establecidas; la distribución correcta y uniforme donde haya la mayor acumulación de materia orgánica, contenidos de humedad óptimos y presencia de raíces finas; mantener las calles de tránsito y palera en buen estado, para mejorar la eficiencia de esta labor y favorecer un mejor contacto del fertilizante con el suelo.

2. También se sugiere, realizar recolección de muestras foliares y de suelos para monitorear, y tomar decisiones nutricionales más acertadas.

3. Realizar el mantenimiento de los sistemas de drenaje tanto en el cultivo como en las vías de acceso.

4. Mantener la cobertura vegetal para conservar la humedad del suelo, haciendo intervenciones o mantenimientos enfocados en permitir una mejor distribución de las coberturas existente, removiendo gramíneas sin intervenir las coberturas.

5. Disponer de manera adecuada de residuos de poda (hojas y raquis) sobre la superficie del suelo para disminuir la evaporación y conservar la humedad. En áreas con pendiente y bajo crecimiento de vegetación acompañante, implementar esta recomendación como práctica de conservación que favorezcan la infiltración, reduzcan la escorrentía y favorezcan la disponibilidad de nutrientes.

6. En viveros y plantaciones jóvenes, evaluar la necesidad de riegos suplementarios cuando se presenten varios días consecutivos sin lluvias.

Aspectos generales 

1. Actualmente se presenta El Niño, con condiciones océano atmosféricas dadas para que en los próximos meses se pueda presentar una categoría muy fuerte (anomalía de la temperatura mayor a 2 °C) que ya han permitido registrar reducciones importantes en los volúmenes acumulados de la precipitación por la baja en el ingreso de humedad al continente y el aumento de la inestabilidad atmosférica.

2. La temperatura máxima sigue presentando aumentos progresivos con tendencia a mantenerse, observando oscilaciones de los promedios mensuales entre los +1.5 y +2.5 °C.

3. Hacia el mediano y largo plazo, los pronósticos de los modelos siguen presentando una incertidumbre alta, ocasionando un escenario poco previsible y alteraciones en el comportamiento climático.

4. Para estar preparados en la programación de las labores del cultivo, se requiere mantener el seguimiento a los pronósticos del estado del tiempo en el corto plazo (máximo 10 días siguientes).

5. Hoy contamos con una ventaja concreta, las mejoras significativas en el manejo de información oportuna comparado con otros eventos El Niño ya ocurridos. El sector palmero tiene disponibles fuentes confiables de consulta en línea para informarse sobre el estado del tiempo atmosférico.

Para consultar y descargar los boletines agroclimáticos, alertas y comunicados relacionados con el tema, puedes ingresar a PalmaData.

Andrea Zabala Quimbayo
51 Posts
Investigadora área Geomática, programa Agronomía de Cenipalma
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