Por:
Maribel Teatín García – Asistente de Comunicaciones de Fedepalma para la Zona Oriental
Estefany Aristizabal Bedoya – Asistente de Comunicaciones de Fedepalma para la Zona Norte
En el marco del 54° Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, Cenipalma y la Corporación APSColombia reconocieron a empresas, núcleos palmeros y productores que han asumido el reto de transformar la palmicultura colombiana a través de la sostenibilidad, al obtener la certificación en el Protocolo APSColombia, demuestran que el compromiso con las mejores prácticas es hoy una de las mayores fortalezas del sector.
Este reconocimiento no solo exalta el cumplimiento de estándares, sino el compromiso real de quienes, desde el territorio, trabajan día a día por implementar las mejores prácticas ambientales, sociales y productivas, aportando a la consolidación de un modelo de agroindustria que equilibra la productividad con la protección del entorno y el bienestar de las comunidades.
Un avance significativo para el país
Durante 2025, Colombia alcanzó un hito relevante en su camino hacia la sostenibilidad: el 35 % de la producción nacional de aceite de palma crudo cuenta hoy con certificación APSColombia, lo que equivale a 213.000 hectáreas certificadas y más de 25.000 hectáreas asociadas a áreas de alto valor de conservación.
Estas cifras evidencian no solo el crecimiento del estándar en el país, sino también la confianza de los productores en un modelo que fortalece la competitividad del sector en los mercados nacionales e internacionales.
Reconociendo el compromiso en las regiones
Durante el evento, se destacó el esfuerzo de actores de distintas zonas palmeras del país, demostrando que el compromiso con la sostenibilidad es una meta compartida que trasciende regiones y escalas productivas.

En la Zona Norte, fueron reconocidas Extractora María La Baja S.A., con 24 productores certificados, y Extractora Palmariguaní S.A., con 10 productores certificados.
Por su parte, la Zona Central destacó el trabajo de Aceites y Grasas del Catatumbo S.A.S., con 12 palmicultores certificados; Agroindustria Palmares S.A.S. Zomac – Agropalmares S.A.S., 12 productores certificados; Extractora Monterrey S.A.S., con 4 productores certificados; Palmicultores del Norte S.A.S. con 5 palmicultores certificados y Extractora Loma Fresca Sur de Bolívar S.A.S., con 21 productores certificados, organizaciones que han liderado procesos de certificación junto a decenas de productores vinculados.
La Zona Oriental, una de las regiones con mayor participación en estos procesos, recibió reconocimientos para Agrícola y Pecuaria del Río S.A.; Agroservicios del Casanare S.A.S., El Triunfo EF S.A.S; FUNDEPALMA, con 9 productores certificados; Extractora Cimarrón S.A.S. y Prestige Colombia S.A.; Inversora La Paz S.A.S. y Plantaciones La Paz S.A.S. y Messis de Palma S.A.S.
Asimismo, se resaltó el liderazgo de productores como Ana Lucía Chaparro Martínez, Eva Isabel Ortiz Gómez, Henry Gómez Herrán, Juan Carlos Mariño Gaitán, María Erlinda Chaparro Peñaloza, Olga Lucía Hernández Berdugo y Héctor María Raigoso, quienes representan el compromiso y la dedicación de los pequeños y medianos palmicultores colombianos.
En la Zona Suroccidental y subzonas especiales, fueron reconocidas Bioplanta Palmera para el Desarrollo S.A.S., con 6 palmicultores certificados; Palmeiras Colombia S.A.S., con 8 productores certificados; Palmas de Tumaco S.A.S. y la Asociación de Agricultores del Mira (Agromira), organizaciones que continúan consolidando modelos de producción responsable en sus territorios.
Cada uno de estos actores refleja el esfuerzo colectivo por avanzar hacia una producción más responsable, demostrando que la sostenibilidad es un camino posible cuando se construye de manera articulada.

Fedepalma, Cenipalma y APSColombia, aliados para transformar el territorio
Este reconocimiento también destaca el papel fundamental de Fedepalma, Cenipalma y APSColombia como aliados estratégicos del sector, acompañando a los productores en su proceso de certificación, fortaleciendo capacidades técnicas, promoviendo espacios de formación y brindada orientación a los productores durante todo el proceso de certificación.
Más allá de validar buenas prácticas, estos procesos permiten cerrar brechas, elevar estándares productivos y generar una visión compartida de futuro para la agroindustria palmera colombiana.
En ese sentido, espacios como este reconocimiento tienen un valor especial, porque visibilizan historias de esfuerzo que inspiran a otros productores a iniciar su propio camino hacia la sostenibilidad y demuestran que el trabajo colectivo es fundamental para seguir fortaleciendo al sector.
Voces que inspiran
El reconocimiento tuvo un componente profundamente humano, donde los protagonistas compartieron su emoción y orgullo. Tal es el caso de Eva Isabel Ortiz Gómez, palmicultora de pequeña escala de la zona oriental, quien expresó:
“Me siento feliz por el reconocimiento, no fue fácil el proceso, hubo momentos difíciles, pero logré sacar esta certificación adelante, Gracias a Dios. Agradezco a la Federación por la oportunidad de participar en este espacio, de aprender e intercambiar experiencias”
Sus palabras reflejan el esfuerzo y la perseverancia de cientos de productores que han asumido el reto de transformar sus fincas y fortalecer sus prácticas productivas pensando en las futuras generaciones.
De igual manera, Juan Esteban Correa, gerente general de Bioplanta S.A., destacó el valor colectivo de este reconocimiento:
“Este logro lo recibimos con orgullo en nombre de los 142 productores de palma de Urabá que confían en nuestra visión. Gracias a cada persona que, con su esfuerzo y talento diario, hace de nuestra labor un referente de desarrollo. Este logro es de todos”
Un futuro que se construye desde hoy
En un contexto global donde la sostenibilidad se ha convertido en un factor determinante para el desarrollo del agro y el acceso a los mercados, la palmicultura colombiana continúa demostrando que es posible producir de manera responsable, competitiva e incluyente.
Los reconocimientos entregados durante el 54° Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite son una muestra de que la transformación del sector ya está en marcha. Detrás de cada certificación hay productores comprometidos, organizaciones visionarias y un gremio que trabaja de la mano con los territorios para impulsar una agroindustria cada vez más sostenible.
Porque cada hectárea certificada representa mucho más que un estándar cumplido: representa la decisión de sembrar hoy las bases de un mejor futuro para el campo colombiano.


