Por:
Maribel Teatín García, Asistente de Comunicaciones de Fedepalma para la Zona Oriental
Jéssica Ladino Botero, Jefe de Responsabilidad Social Grupo Empresarial Agropecuaria Santamaría
En Puerto Rico, Meta, más conocido como un “Territorio de paz y turismo de naturaleza”, donde la biodiversidad se convierte en aula viva, más de 20 niños y jóvenes comenzaron a descubrir el valor de su entorno natural a través de una experiencia que conecta educación, sostenibilidad y sentido de pertenencia.
En el marco del pasado Global Big Day, el Grupo Empresarial Agropecuaria Santamaría, lideró una enriquecedora jornada ambiental en la Laguna del Amor, en el municipio de Puerto Rico, Meta, reafirmando su compromiso con la formación de nuevas generaciones conscientes y responsables con el medio ambiente.
Esta actividad se desarrolló como parte de las estrategias de responsabilidad social y educación ambiental de la compañía, la cual tuvo como propósito acercar a los estudiantes al conocimiento de la biodiversidad local, especialmente de las aves, como un camino para fortalecer su comprensión sobre la importancia de conservar los ecosistemas y los recursos naturales.
Durante la jornada, estudiantes del Centro Educativo La Sabana, pertenecientes a las sedes La Ye y La Sultana, participaron en recorridos guiados de avistamiento de aves, espacios de sensibilización ambiental y actividades pedagógicas diseñadas para despertar la curiosidad, el respeto y el cuidado por la naturaleza. Cada paso en la laguna se convirtió en una oportunidad de aprendizaje, en la que los niños no solo observaron aves, sino que entendieron su papel dentro del equilibrio de los ecosistemas.
El proceso contó con el valioso acompañamiento de la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Área de Manejo Especial La Macarena, Cormacarena, entidad que orientó y guio la experiencia, compartiendo conocimientos técnicos y culturales sobre las especies observadas y la relevancia ambiental de este ecosistema estratégico. Esta articulación resalta la importancia del trabajo conjunto entre el sector productivo y las autoridades ambientales para impulsar acciones de impacto positivo en los territorios.








Fotos: cortesía Agropecuaria Santamaría
La participación del equipo de sostenibilidad de Agropecuaria Santamaría fue clave para generar un espacio de integración entre comunidad, empresa e instituciones, demostrando cómo la agroindustria puede convertirse en un aliado fundamental en la promoción de prácticas sostenibles y en la formación ambiental de las comunidades.
Más allá de una actividad puntual, esta iniciativa representa una apuesta por el futuro. Al sembrar en los más pequeños el amor por la naturaleza, se fortalecen valores como el respeto, la responsabilidad y el compromiso con la protección de la biodiversidad. Estas experiencias permiten formar ciudadanos más conscientes, capaces de reconocer la riqueza natural de su territorio y de asumir un rol activo en su conservación.
Asimismo, este tipo de espacios contribuyen a consolidar relaciones de confianza con las comunidades, promoviendo la participación, el aprendizaje colectivo y el desarrollo de acciones que impactan positivamente el bienestar de las futuras generaciones.
Con acciones como esta, el Grupo Empresarial Agropecuaria Santamaría reafirma que la educación ambiental es una herramienta poderosa para transformar realidades y construir territorios más sostenibles, donde el conocimiento, la articulación y el compromiso marcan la ruta hacia un mejor mañana.


