domingo, 15 de febrero de 2026 - ISSN en línea 2744-8274

Maritza Quiñonez: pasión por la palmicultura y el legado familiar de sus abuelos

Maritza Quiñonez
Foto: Estefany Aristizábal Bedoya

Desde muy pequeña, Maritza Lorena Quiñonez sintió una profunda curiosidad por el sector palmero, inspirada por el trabajo y la dedicación de sus abuelos. Hoy, a sus 42 años, esa curiosidad se ha convertido en una verdadera pasión y en un compromiso con su territorio y su familia. Gracias a la palmicultura, Maritza ha logrado salir adelante y mantener vivo el legado familiar en su finca La Fortuna, ubicada en la vereda Bajo Jagua, en Tumaco, Nariño.

Para ella, este camino ha sido una verdadera bendición. A lo largo de su trayectoria, ha conocido a mujeres cabeza de familia que lideran procesos esenciales en el campo, como la polinización, y que con su esfuerzo y dedicación han logrado sostener a sus hogares y abrirse paso en la palmicultura. Gracias a su valentía y trabajo constante, el rol de la mujer cobra cada vez mayor relevancia en el desarrollo y fortalecimiento del sector.

Es por este motivo que Maritza no solo apoya y anima a otras mujeres y madres cabeza de hogar, sino que también les brinda empleo formal gracias a las ocho hectáreas que tiene en producción. De esta manera, fortalece el tejido social y genera nuevas oportunidades dentro de su comunidad.

Para Maritza, la palmicultura es más que un trabajo: es una pasión impulsada por la fuerza y el compromiso de muchas mujeres que, como ella, construyen futuro desde el campo.

Podemos trabajar; es duro, pero es posible. Tenemos la destreza para realizar una buena polinización. Por eso seguimos impulsando y sacando adelante el proceso en la finca, siempre con las mejores prácticas.

Acompañamiento técnico para una producción sostenible

Gracias a su pasión, en los últimos tres años Maritza se ha comprometido con una palmicultura responsable, demostrando día a día su dedicación mediante la implementación de buenas prácticas. Esto incluye fertilizar en los momentos adecuados, supervisar cuidadosamente la polinización y vigilar la aparición de posibles enfermedades en las palmas.

Foto: Estefany Aristizábal Bedoya.

En este proceso, el acompañamiento técnico de Cenipalma y de la Asociación de Agricultores del Mira (Agromira) ha sido fundamental para perfeccionar técnicas, fortalecer sus conocimientos y garantizar la productividad de su cultivo.

Ha sido excelente. Con la ayuda de los técnicos he procurado aplicar las mejores prácticas para lograr una producción óptima. Siempre me orientan de la mejor manera.

Al respecto, Karen Liliana Rincón Bravo, directora del Núcleo Agromira Salamanca, destaca:

La productora Maritza registra un promedio productivo de 32 toneladas por hectárea al año, lo cual es un referente para la palmicultura en la vereda Bajo Jagua. Es una productora líder porque, gracias a su compromiso, disciplina y empoderamiento en la actividad palmera, se ha convertido en un ejemplo para los procesos de certificación en aceite de palma sostenible. Actualmente, se encuentra inscrita en el protocolo de APSColombia, pues ya cumple con buenas prácticas establecidas y políticas claras. Para nosotros, como unidad de asistencia técnica, contar con productoras con una actitud tan positiva como la de ella nos permite seguir brindando un acompañamiento de calidad a nuestros agricultores.

Finalmente, Maritza hace un llamado a otras productoras para que continúen vinculadas al campo y, además, extiende esta invitación a los palmicultores a nivel nacional para fortalecer juntos el desarrollo rural:

Pongámonos la camisa y sigamos adelante. Si aplicamos buenas prácticas agrícolas, podemos generar empleo para jóvenes y mujeres. Una palmicultura sostenible significa más oportunidades para todos.

Con este mismo compromiso y amor por el campo, Maritza no solo se mantiene como un referente en su comunidad y territorio, sino que también se convierte en una voz que inspira a nuevas generaciones. Su deseo de transmitir conocimientos y mantener vivo el legado familiar refleja el esfuerzo y la dedicación que han marcado su camino en la palmicultura.

Estefany Aristizábal Bedoya
51 Posts
Asistente de comunicaciones de Zona Norte
Publicidad
Publicidad
LO ÚLTIMO

Temas relacionados

Usamos cookies para conocer y mejorar tu experiencia de navegación de acuerdo con nuestra política de privacidad. Conócela aquí