En medio de conversaciones estratégicas, cifras que marcan el rumbo del sector y visiones compartidas sobre el futuro, hubo un protagonismo especial que llenó de sentido el 54° Congreso Nacional Palmero: el de 120 palmicultores de pequeña escala que, provenientes de las cuatro zonas palmeras del país, vivieron por primera vez la experiencia de ser parte del gran encuentro de la agroindustria de la palma de aceite en Colombia.
Más de 1.300 palmicultores, empresas y líderes gremiales se dieron cita en Barranquilla, para este magno evento con el fin de dialogar sobre los desafíos y oportunidades del presente y el futuro del sector. Pero, más allá de las cifras, fueron las historias, los aprendizajes y las emociones las que tejieron un ambiente profundamente humano, donde cada pequeño productor encontró un espacio para crecer, inspirarse y proyectarse.

Esta experiencia, liderada por la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, reafirma su compromiso con el fortalecimiento integral de sus afiliados. A través de esta iniciativa, los pequeños palmicultores no solo accedieron a conferencias magistrales y espacios académicos de alto nivel, sino que también vivieron de cerca el espíritu sectorial que impulsa una palmicultura más sostenible, competitiva y solidaria.
“Ser la madrina de 30 productores de pequeña escala de la Zona Oriental ha sido de las experiencias más gratificantes que he tenido a lo largo de estos años. Escuchar sus anhelos y ver las sonrisas en sus rostros es honrar su dedicación a la palmicultura. Fue maravilloso”, expresó María Paula Gómez Ramírez, gerente regional de Fedepalma, reflejando el valor humano que define estos espacios de encuentro.
Para los participantes, el Congreso fue mucho más que una agenda académica. Fue una puerta abierta al conocimiento y a nuevas posibilidades. Así lo describe Patricia Villabón, Gerente de la Asociación Asopalcharte, palmicultora de pequeña escala de la Zona Oriental:
“Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a todos los organizadores del Congreso, hicieron de este evento un espacio invaluable de aprendizaje, la calidad de las ponencias, los debates y el intercambio de ideas han sido excepcionales, este espacio demuestra el compromiso de todos los que asistimos por seguir innovando y aportando soluciones significativas para el futuro de nosotros cultivos de palma”
En este congreso, también se vivieron momentos clave que fortalecen el desarrollo empresarial de los pequeños productores. Como el lanzamiento de la cartilla “Palma rentable”, una iniciativa de Fedepalma y Solidaridad Colombia que busca seguir impulsando las capacidades productivas, económicas y sostenibles de los palmicultores, aportando herramientas prácticas para una producción más eficiente y competitiva.
Asimismo, los asistentes tuvieron la oportunidad de participar activamente en la vida sectorial, incluyendo la elección de los nuevos miembros del Comité Directivo de los Fondos Parafiscales Palmeros. Este espacio de participación reafirma que la voz de los pequeños productores es fundamental en la toma de decisiones que orientan el uso de recursos clave para el desarrollo del sector.
Más allá del aprendizaje técnico y el intercambio de conocimientos, esta experiencia dejó huellas profundas: confianza, orgullo y sentido de pertenencia. Cada conversación, cada aplauso y cada encuentro se convirtió en un impulso renovado para seguir cultivando no solo palma, sino también futuro, bienestar y sostenibilidad en los territorios.
Fedepalma continúa demostrando que su labor va más allá del acompañamiento técnico: es un aliado cercano que cree en las personas, en sus sueños y en su capacidad de transformar el campo colombiano. Y en escenarios como el Congreso Nacional Palmero, ese compromiso se hace tangible, recordándonos que la grandeza del sector se construye desde la base, con las manos de quienes día a día cultivan la tierra con dedicación y esperanza.



