jueves, 21 de mayo de 2026 - ISSN en línea 2744-8274

Interculturalidad en territorio: una apuesta por el entendimiento y la productividad en Mapiripán

Interculturalidad en territorio: una apuesta por el entendimiento y la productividad en Mapiripán
Foto: cortesía Poligrow

Por:

Gabriel Alejandro Molano Rojas, Especialista de Comunicaciones
Poligrow Colombia


En territorios donde convergen la agroindustria de la palma de aceite y la diversidad cultural de Colombia, el diálogo intercultural se convierte en un factor clave para la sostenibilidad. Con este propósito, la empresa palmera Poligrow desarrolló en Mapiripán, el taller “Sensibilización intercultural y trabajo con comunidades indígenas”, dirigido a supervisores de campo que acompañan equipos con personal perteneciente a los pueblos indígenas Sikuani y Jiw.

La iniciativa, liderada por las áreas de Gestión Humana y Sostenibilidad con la orientación del antropólogo Sebastián Londoño Camacho, buscó fortalecer capacidades para la comprensión del contexto cultural del territorio y mejorar las dinámicas laborales desde una perspectiva de respeto, confianza y corresponsabilidad. Como explicó el experto, el punto de partida fue reconocer que “existían diferencias entre la dinámica agroindustrial y la cosmovisión de los pueblos Sikuani y Jiw”, lo que evidenció la necesidad de construir puentes de entendimiento mutuo entre culturas que conviven en el territorio y comparten el espacio laboral.

Foto: cortesía Poligrow

Comprender el territorio para fortalecer la relación con las comunidades

Durante el taller se abordaron aspectos fundamentales como las diferencias en la concepción del trabajo y del tiempo, así como los antecedentes históricos que han marcado la relación entre comunidades indígenas y actores externos en la región. En este sentido, uno de los elementos centrales fue el reconocimiento de la memoria histórica del territorio, entendiendo que Mapiripán ha atravesado situaciones de economías ilícitas y violentas que han influido en las dinámicas de confianza entre las diferentes comunidades.

Asimismo, se identificó la necesidad de cerrar brechas comunicativas entre los equipos de supervisión y los trabajadores indígenas. De acuerdo con Londoño, en muchos casos el lenguaje técnico propio de la dinámica agroindustrial no siempre resulta cercano a las formas de comprensión del entorno comunitario, por lo que uno de los retos consiste en traducir instrucciones técnicas y procesos productivos a un lenguaje compartido que facilite el trabajo conjunto.

El espacio formativo también promovió la reflexión sobre la gestión del tiempo en contextos interculturales, resaltando la importancia de encontrar un equilibrio entre las metas de productividad y el respeto por los tiempos tradicionales de las comunidades, incluyendo ceremonias y responsabilidades colectivas propias de su vida en el resguardo.

Foto: cortesía Poligrow

Liderazgo intercultural: una herramienta para fortalecer los equipos de trabajo

Uno de los principales aprendizajes del proceso fue la importancia de avanzar hacia un liderazgo intercultural en campo. A partir del taller, los supervisores reflexionaron sobre la necesidad de pasar de interpretaciones basadas únicamente en criterios operativos hacia una comprensión más amplia del contexto social y cultural de los trabajadores indígenas. Esto permitió reconocer que algunas ausencias laborales o decisiones cotidianas responden a compromisos comunitarios, ceremoniales o tradicionales que hacen parte integral de su organización social.

Como resultado del proceso, se identificaron acciones concretas orientadas a fortalecer el clima laboral y la integración del talento local, entre ellas la implementación de estrategias de comunicación más pedagógicas y respetuosas, la articulación anticipada de permisos para la participación en actividades comunitarias, y la promoción de mayores oportunidades de participación de trabajadores indígenas en roles de liderazgo dentro de los equipos de trabajo.

De acuerdo con el antropólogo Sebastián Londoño, este tipo de procesos permiten avanzar hacia entornos laborales basados en la confianza y el reconocimiento mutuo, en los que el supervisor asume un rol de facilitador del diálogo intercultural y no únicamente de orientador técnico de las labores en campo.

Experiencias como la desarrollada en Mapiripán evidencian que la interculturalidad no solo constituye un compromiso ético con el respeto por la diversidad cultural del país, sino también una herramienta estratégica para fortalecer la estabilidad laboral, mejorar la integración de los equipos y consolidar relaciones sostenibles entre la agroindustria y las comunidades del territorio.

Este tipo de iniciativas reflejan el avance del sector palmero colombiano en la construcción de modelos productivos que integran sostenibilidad social, respeto por la diversidad cultural y fortalecimiento del capital humano local como pilares del desarrollo rural sostenible.

Gabriel Alejandro Molano Rojas
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