lunes, 10 de agosto de 2026 - ISSN en línea 2744-8274

Relación entre el índice de área foliar (IAF) y la cobertura del suelo en palma de aceite

Relación entre el índice de área foliar (IAF) y la cobertura del suelo en palma de aceite
Foto: Cenipalma

Por:

Andrea Milena Martínez Burbano, Auxiliar de investigación II Agronomía de Cenipalma
Nolver Atanacio Arias Arias, Coordinador del Programa de Agronomía de Cenipalma



El índice de área foliar (IAF) y la cobertura del suelo son variables clave para describir la estructura del dosel o área foliar en el cultivo de palma de aceite, asociadas a su capacidad de realizar la fotosíntesis e interceptar la radiación solar. De esta manera, el IAF influye sobre la acumulación de biomasa y la productividad del cultivo, también sobre el crecimiento de la cobertura vegetal. Por lo tanto, el conocimiento de estas variables permite valorar la salud y la eficiencia en el uso de agua y nutrientes por la planta.

El IAF expresa la cantidad total de área foliar por unidad de área de suelo y está asociado a la capacidad fotosintética, la transpiración, el uso eficiente del agua y el crecimiento del cultivo. Por otra parte, la cobertura del suelo indica el porcentaje de superficie protegida por la proyección horizontal del dosel y está directamente vinculada con la conservación del suelo y la reducción de la erosión. Mantener un IAF óptimo (generalmente entre 5-6) mediante manejo del dosel (poda) es esencial para maximizar el rendimiento, la eficiencia nutricional y facilitar las actividades operativas, ajustándose a factores genéticos y ambientales. (Imagen 1).

Imagen 1. Cultivo de palma de aceite hibrida OxG, Coari X La Me, siembra 2010; A: IAF menor a (5); B: IAF mayor a (7).

En palma de aceite, a medida que el IAF aumenta, la cobertura del suelo también se incrementa, pero de forma no lineal. En etapas tempranas del cultivo, pequeños aumentos en el IAF generan mejoras significativas en la cobertura. Sin embargo, en palmas adultas, la cobertura tiende a estabilizarse (≈85–95 %), mientras que el IAF puede continuar aumentando debido a la superposición de hojas dentro de la corona.

Este comportamiento se explica por la arquitectura del dosel, caracterizada por hojas largas dispuestas en corona y amplios espaciamientos entre plantas, lo que impide un cierre total del dosel con respecto al suelo aun con valores altos de IAF.

Esta relación implica que un IAF elevado no garantiza una protección completa del suelo. Por esta razón, el manejo de plantas acompañantes como coberturas vegetales, sigue siendo fundamental, especialmente en las primeras etapas del cultivo y en las entrelíneas de plantaciones adultas. (Imagen 2).

Imagen 2. A: (Desmodium heterocarpon) como cobertura vegetal de un cultivo de palma de aceite hibrida, (Coari X La Mé) siembra 2010; B: Arquitectura del dosel de una palma de aceite hibrida OxG (joven); C: Arquitectura del dosel de una palma de aceite hibrida OxG (adulta).

Los híbridos interespecíficos OxG presentan, en general, una mayor área foliar total por palma en comparación con (Elaeis guineensis). Esta diferencia se debe principalmente a hojas más largas, mayor longitud del raquis y folíolos más anchos, lo que resulta en una mayor capacidad de captación de luz, aunque requieren un manejo nutricional más intensivo. 

Actualmente, Cenipalma adelanta investigaciones orientadas a la determinación de los índices de área foliar (IAF) óptimos para cultivares híbridos en las zonas Central y Suroccidental.

En síntesis, en palma de aceite el IAF y la cobertura del suelo deben analizarse de manera complementaria para un manejo eficiente del suelo, del agua y de la productividad del cultivo.

Andrea Milena Martinez Burbano
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