Por:
Andrea Zabala-Quimbayo, Asistente de Investigación, Geomática, Cenipalma
Osmar R. Barrera Agudelo, Asistente de Investigación, Geomática, Cenipalma
Carlos R. Bojacá Aldana, Líder del Área de Geomática, Cenipalma
Los tres años más calurosos de la historia acaban de ocurrir de forma consecutiva (2023–2025), El Niño hoy actúa sobre un planeta estructuralmente más caliente, al punto de que 2025 batió récords aun siendo un año con condiciones La Niña.
Ya en publicaciones anteriores se ha establecido con claridad qué es El Niño Oscilación del Sur (ENOS), por qué Colombia es especialmente sensible y qué medidas de manejo del cultivo deben implementarse para las condiciones de cada zona palmera. En esta oportunidad, se busca orientar hacia el análisis de aquello sobre lo que el sector palmicultor colombiano necesita responder para planificar más allá del evento actual: ¿cómo está cambiando el ENOS en un planeta que se calienta sin pausa, y qué implica ese cambio para el cultivo de palma de aceite?
1. El sistema climático global en 2025 ya evidenció señales de aceleración
El año pasado dejó datos que los organismos científicos internacionales califican como históricos. Según el análisis consolidado de por lo menos seis agencias de monitoreo global (ERA5 del ECMWF, JRA-3Q, NASA, NOAA, Berkeley Earth y el Met Office del Reino Unido), 2025 se consolidó como el tercer año más cálido registrado, superado únicamente por 2024 y 2023 (Guglielmo et al., 2026).
Por primera vez en la historia instrumental, el promedio de tres años consecutivos (2023–2025) superó el umbral de +1,5 °C sobre los niveles preindustriales (+1,52 °C para ERA5). Lo más revelador de ese dato fue que ocurrió durante una transición leve hacia condiciones La Niña, fase climática que normalmente ejerce un efecto de enfriamiento temporal sobre el planeta. Que 2025 haya sido el tercer año más cálido incluso con ese alivio activo, evidencia que el calentamiento inducido por el ser humano ya está superando la variabilidad climática natural.

El estudio de Forster et al. (2026) identifica un factor que amplifica el calentamiento de forma silenciosa, la reducción en la emisión de aerosoles atmosféricos (partículas contaminantes que durante décadas actuaron como escudo térmico) ha dejado al descubierto un calentamiento latente que avanzaba encubierto. Combinado con emisiones de gases de efecto invernadero en niveles históricamente máximos y un desequilibrio energético de la Tierra que se ha duplicado, el planeta se calienta a un ritmo de 0,27 °C por década. Si esa tendencia se mantiene, el límite de +1,5 °C del Acuerdo de París podría cruzarse formalmente antes de 2030, y el presupuesto de carbono disponible para mantenerse por debajo de ese umbral se agotaría en aproximadamente tres años.
El período 2015–2025 se consolidó como aquel de los once años más cálidos de la historia en la que se tiene registro instrumental (OMM, 2026). El contenido calorífico de los océanos batió un récord por noveno año consecutivo, con una tasa de calentamiento que se ha duplicado en el período 2005–2025 respecto a 1960–2005, los océanos absorben hoy más del 91 % del exceso de calor global, y esa capacidad de amortiguamiento tiene límites que la ciencia observa con creciente preocupación.
2. El ENOS ha cambiado su comportamiento desde 1990
Entender qué es El Niño ya no es suficiente. El fenómeno ENOS en sí mismo ha modificado su patrón de comportamiento en las últimas tres décadas, con consecuencias directas para la agricultura tropical. Un análisis de las variaciones espaciotemporales del ENOS entre 1950 y 2023, tomando 1990 como punto de quiebre del régimen climático (Wu et al., 2025), identificó transformaciones estadísticamente significativas en lo que tiene que ver con estas tres dimensiones:
- Frecuencia de El Niño: de un evento cada 4,56 años (1950–1990) a uno cada 3,3 años (1991–2023). El fenómeno ocurre un 28 % más frecuentemente.
- Frecuencia de La Niña: de cada 5,13 años a cada 2,75 años, casi el doble de frecuente. La Niña además tiende a volverse más persistente y puede extenderse por múltiples años consecutivos.
- Desplazamiento geográfico: las anomalías de temperatura en el Pacífico occidental se desplazaron aproximadamente 18 grados de longitud hacia el oeste, favoreciendo los eventos de El Niño en el Pacífico Central sobre los del Pacífico Oriental. Esto genera respuestas regionales distintas a las históricamente observadas y hace más compleja la predicción climática estacional
Para el sector palmicultor colombiano, la implicación más directa es el acortamiento del tiempo de recuperación entre eventos. Si El Niño ocurría históricamente cada 4,5 años y ahora ocurre cada 3,3 años, el margen para que un cultivo afectado se recupere plenamente antes del siguiente evento se reduce en más de un año. Esto aplica con especial importancia para la palma de aceite, cuya recuperación productiva frente al impacto por estrés hídrico puede extenderse entre 18 y 24 meses después del episodio climático.
Adicionalmente, el desplazamiento geográfico del ENOS hacia el Pacífico Central puede generar respuestas regionales con menor referencia histórica, lo que refuerza la necesidad de consultar permanentemente herramientas de monitoreo en tiempo real como PalmaData y no solo basarse en la memoria de eventos pasados.
3. La temperatura global como disparador del ENOS, un circuito de retroalimentación
Una investigación sobre la relación entre la temperatura global y el ENOS (Tsonis et al., 2005) reveló algo con implicaciones directas para la planificación agroclimática. La temperatura global no es solo una consecuencia del ENOS, también es uno de sus disparadores. Mediante análisis de correlación cruzada y coherencia espectral, los autores encontraron que las fluctuaciones de la temperatura global preceden al desarrollo del ENOS en aproximadamente tres meses en la banda de alta frecuencia, coincidiendo con la escala de tiempo de las ondas Kelvin ecuatoriales. La temperatura global actúa, en ese sentido, como un insumo crítico para la dinámica del ENOS, no solo como un receptor de sus efectos.
El resultado es un circuito cerrado de causa y efecto, en el cual, El Niño calienta temporalmente el planeta al liberar el calor acumulado en el océano Pacífico. Ese calentamiento global sostenido, a su vez, favorece la ocurrencia de nuevos eventos de El Niño con mayor frecuencia.
En un mundo que se calienta de forma continua, este mecanismo, que antes funcionaba como una válvula de alivio térmico, empieza a desequilibrarse, los eventos de El Niño tienden a superar en número y frecuencia a los de La Niña, y cada nuevo episodio ocurre sobre una línea de base térmica más alta que la del evento anterior.
En un planeta en calentamiento, la asimetría entre El Niño y La Niña se acentuará.La predicción de las tendencias de temperatura global se vuelve vital para pronosticar los patrones climáticos del siglo XXI.
Tsonis et al. (2005)
4. Implicaciones para el cultivo de palma de aceite en Colombia
El Niño 2026 no ocurre sobre una línea de base climática estable. Ocurre sobre un planeta con +1,43 °C por encima de los niveles preindustriales, con océanos que se calientan al doble de la velocidad histórica y con un ENOS que se manifiesta con mayor frecuencia y en geografías parcialmente distintas a las tradicionales. Los efectos de cada evento se amplifican sobre una base térmica más alta, el tiempo de recuperación entre episodios se acorta, y la variabilidad climática ya no permite anticiparse únicamente desde la memoria de eventos pasados.
Para el productor de palma de aceite en Colombia, esto se traduce en tres implicaciones concretas:
- Monitoreo permanente, no solo en época de El Niño. El comportamiento del ENOS está cambiando. Los ciclos de seguimiento del índice ONI, las anomalías de temperatura superficial del mar y los pronósticos multi-modelo disponibles en PalmaData deben consultarse regularmente, porque el patrón histórico ya no es referencia suficiente para anticipar el próximo evento.
- Adaptación de largo plazo, no solo como respuesta al evento actual. Con ciclos de El Niño acortados de 4,5 a 3,3 años, el tiempo de recuperación entre eventos se reduce en más de un año. Las decisiones en siembras, infraestructura hídrica y manejo de suelos deben contemplar un clima futuro con mayor frecuencia de eventos extremos, no solo la referencia del clima histórico.
- Aprovechar los avances en predicción. La ciencia ha desarrollado herramientas como ENSONet y el Super El Niño Index (SEI) que plantean permiten extender el horizonte de predicción del ENOS hasta 18 meses, integrando datos de temperatura superficial del mar y patrones atmosféricos. Quien accede a estas proyecciones a través de plataformas validadas como PalmaData puede contar con una importante ventaja de anticipación.

Referencias
Copernicus Climate Change Service (C3S)/European Centre for Medium-Range Weather Forecasts (ECMWF) & World Meteorological Organization (WMO). (2026). C3S-WMO European state of the climate 2025.
Forster, P. M., Walsh, T., Smith, C., Lamb, W. F., Lamboll, R., Cassou, C., Hauser, M., Hausfather, Z., Lee, J.-Y., Palmer, M. D., von Schuckmann, K., Slangen, A. B. A., Szopa, S., Trewin, B., Yun, J., Gillett, N. P., Jenkins, S., Matthews, H. D., Raghavan, K., … Zhai, P. (2026). Indicators of global climate change 2025: Annual update of key indicators of the state of the climate system and human influence. Earth System Science Data, 18, 3889–3933.
Guglielmo, F., Nicolas, J., Vamborg, F., Emerton, R., Simmons, A., & Burgess, S. (2026). Global climate highlights 2025. Copernicus Climate Change Service (C3S)/European Centre for Medium-Range Weather Forecasts (ECMWF).
Organización Meteorológica Mundial (OMM). (2026, 23 de marzo). El clima del planeta está cada vez más descompensado (Comunicado de prensa).
Tsonis, A. A., Elsner, J. B., Hunt, A. G., & Jagger, T. H. (2005). Unfolding the relation between global temperature and ENSO. Geophysical Research Letters, 32, L09701.
Wu, P.-H., Lin, C.-H., Chen, H., Wang, L., & Ho, C.-R. (2025). Spatiotemporal variations and characteristics of the El Niño–Southern Oscillation (ENSO) phenomenon from 1950 to 2023. Atmosphere, 16, 1264.



