En la ruralidad colombiana, donde la informalidad laboral alcanza en promedio el 83 % de los trabajadores¹, la agroindustria de la palma de aceite se erige como un ejemplo de transformación y progreso. Los resultados de la Segunda Encuesta de Empleo Directo del Sector Palmero Colombiano² revelan un panorama alentador: más del 86 % de los trabajadores vinculados en el sector gozan de empleo formal, superando ampliamente el promedio nacional rural y consolidando a la palmicultura como motor del desarrollo económico, social y laboral del campo colombiano.
Cifras que marcan la diferencia
La encuesta de 2024 reporta un total de 93.286 empleos directos y más de 233.000 entre directos e indirectos. De estos, el 86,4 % (80.641 personas) tienen una vinculación formal, mientras que el 13,6 % (12.645 personas) permanece en condiciones de informalidad. La cifra representa un crecimiento del 37,9 % frente a 2016, año en que se estimaban 67.672 empleos directos. Este avance evidencia el compromiso del sector con la generación de trabajo digno, estable y con acceso a seguridad social.
En términos salariales, los trabajadores del sector palmero perciben en promedio 1,41 salarios mínimos legales vigentes (SMMLV), valor superior al promedio del sector agropecuario nacional. Además, la encuesta revela una fuerte participación de población joven: el 38,6 % de los empleados tienen entre 26 y 35 años, y el 24,6 % entre 36 y 45 años. Este dato confirma que la palmicultura atrae talento joven en edad productiva.
Equidad de género en el sector palmero
Aunque la participación de las mujeres en la agroindustria de la palma sigue siendo menor que la de los hombres, los avances son evidentes. En 2023, el 17,5 % de los puestos de trabajo del sector estaban ocupados por mujeres, lo que representa un crecimiento del 70,7 % frente a 2016. La mayoría de las mujeres trabajan en el área administrativa, donde representan el 43 % del personal, frente al 13 % en labores operativas. Además, los programas como el ‘Semillero de Jóvenes Rurales Emprendedores’ han impulsado la participación femenina, beneficiando a 900 estudiantes —la mitad de ellos mujeres— en procesos de formación y liderazgo rural.
Impacto social y territorial de la formalización
La formalización laboral en el sector palmero ha generado impactos tangibles en el bienestar de las comunidades rurales. El acceso a la seguridad social, la estabilidad del ingreso y las oportunidades de capacitación han fortalecido la cohesión social, reduciendo la vulnerabilidad y promoviendo territorios más equitativos. La formalidad, más allá de un contrato, significa calidad de vida: familias con acceso a salud, educación y vivienda digna.
Distribución del empleo por regiones
La región Central concentra el 38,9 % de los empleos directos del sector (36.282 trabajadores), seguida de la zona Oriental (33 %, con 30.752 empleos), la zona Norte (21,7 %, con 20.212 empleos) y la zona Suroccidental (6,5 %, con 6.040 empleos). Estas cifras reflejan la importancia de la palma como generadora de empleo en 21 departamentos y 158 municipios del país.
Retos y sostenibilidad hacia el futuro
A pesar de los avances, el sector enfrenta desafíos clave: lograr la formalización total del empleo, cerrar brechas de género y fortalecer la seguridad en las zonas rurales afectadas por problemas de orden público. Asimismo, la sostenibilidad laboral requiere continuar promoviendo la capacitación, la salud ocupacional y la estabilidad productiva frente a los cambios del mercado global del aceite y grasas.
Conclusión
Los hallazgos de la Encuesta de Empleo Directo 2024 confirman que la palmicultura colombiana es un modelo exitoso de formalización laboral en el agro. Con un 86 % de formalidad, salarios competitivos y una estrategia gremial sólida, la palma de aceite demuestra que el desarrollo económico y la dignidad laboral pueden avanzar de la mano. Los próximos años serán decisivos para consolidar estos logros y garantizar que los beneficios de la formalidad lleguen a todos los actores de la cadena palmera.
¹ Según datos del DANE para mayo-julio de 2025
² Encuesta probabilística desarrollada con la metodología DANE, realizada por segunda vez en un sector agropecuario. Año de referencia 2023.



