viernes, 17 de julio de 2026 - ISSN en línea 2744-8274

Las adversidades climáticas y los altos costos pueden sobrellevarse con medidas respaldadas científicamente

Las adversidades climáticas y los altos costos pueden sobrellevarse con medidas respaldadas científicamente
Foto: Fedepalma

La importancia del Congreso Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite para el sector se refleja en una agenda académica orientada a abordar los principales desafíos de la agroindustria. Por ello, en su certamen 54.º se presentó un espacio en el que se analizaron en detalle los principales impactos de fenómenos como El Niño, los periodos prolongados de déficit hídrico y los incrementos de temperatura sobre la productividad del cultivo, así como las estrategias desarrolladas para reducir sus efectos y fortalecer la resiliencia de las plantaciones.

La conferencia Manejo de los cultivos de palma de aceite frente a adversidades climáticas y volatilidad en el precio de los fertilizantes partió de una realidad cada vez más evidente para la agricultura: la variabilidad climática se ha convertido en uno de los principales factores que condicionan la productividad de los cultivos. En el caso de la palma de aceite, los eventos climáticos extremos pueden afectar procesos fisiológicos fundamentales que determinan la producción futura, incluso varios años antes de que los impactos sean visibles en el campo.

Para el segundo semestre de 2026, se pronostican cambios en la temperatura. Según la ponencia, para el escenario de un “Super Niño”, se espera una reducción de las precipitaciones de hasta 67 %y un estrés hídrico-térmico adicional de 721 mm.

Otro punto que genera mucha inquietud está relacionado con los elevados costos e impactos de los fertilizantes como consecuencia del conflicto en Oriente Medio. Se prevé que sus precios aumenten 31 % en 2026 y que haya un incremento del 60 % de los precios de la urea. Otro efecto es la dificultad de asequibilidad de estos insumos, la cual caerá a su peor nivel desde 2022, lo que afectaría los ingresos de los agricultores y pone en riesgo las futuras cosechas. Además, otra consecuencia que proyecta la presentación es que hasta 45 millones de personas podrían caer en inseguridad alimentaria aguda este año si el conflicto se prolonga.

Impactos del fenómeno de El Niño en la palma de aceite

Otra parte importante de la presentación se dedicó al análisis del efecto de las condiciones hídricas sobre los cultivos de palma de aceite. El déficit hídrico, por un lado, impacta la producción ya que ocasiona el malogro de racimos y el aborto y la afectación de inflorescencias. El exceso de humedad, por su parte, repercute de manera negativa en el desarrollo de las raíces, el área foliar y la nutrición de las palmas. En términos generales, la absorción de nutrientes se ve afectada ya sea por exceso o por déficit hídrico.

La conferencia expuso que los cultivares E. guineensis pueden sufrir una reducción hasta del 43 % de la producción en un periodo de 4 años frente a condiciones de déficit hídrico. Por otro lado, estudios realizados con cultivares híbridos OxG de la Zona Norte de Colombia determinaron que un déficit hídrico de 100 mm reduce la producción en 1,5 a 2 toneladas y que el 44 % de la pérdida se asocia al estrés ocurrido alrededor de 33 meses antes de la cosecha.

En cuanto al impacto de las temperaturas, la producción de aceite de palma en Suramérica tendría una reducción del 14,57 % frente a un incremento de 2 ºC y de 30,2 % si el aumento de temperatura es de 4 ºC.

Además, el fenómeno de El Niño genera condiciones adversas para la proliferación de los insectos polinizadores y afecta a la viabilidad del polen. Su impacto podría generar una reducción hasta del 42 % en el peso promedio del racimo y hasta del 48 % en el contenido de aceite a racimo.

Prácticas para mitigar los impactos de El Niño y los altos costos de los fertilizantes

Después de la explicación de los retos que debe afrontar el sector palmicultor con respecto a la variabilidad climática y los elevados costos de los insumos, la presentación continuó con una explicación precisa de cada una de las recomendaciones técnicas para sobrellevarlos.

Tecnologías para el manejo eficiente del agua. Consisten en prácticas de conservación de humedad, cosecha de agua, manejo de cuencas hidrográficas, sistemas de drenaje eficiente, requerimiento hídrico, riego eficiente, cálculo del balance hídrico y teledetección.

En este contexto, se resaltó la importancia de mantener coberturas vegetales permanentes dentro del cultivo. Estas contribuyen a disminuir la erosión (30 %), reducir la escorrentía (25 %), aportar 20 % más contenido de humedad en el suelo y reducir 10 °C la temperatura del suelo. Además, favorecen el reciclaje de nutrientes y fortalecen la actividad biológica del suelo, elementos fundamentales para la estabilidad productiva del cultivo.

Tecnologías para el manejo eficiente de la nutrición. Los temas desarrollados en este punto fueron suelo cubierto y manejo de la vegetación acompañante, manejo de la compactación del suelo, uso adecuado de la biomasa en el cultivo, manejo de leguminosas de cobertura, índice de área foliar óptimo y aseguramiento de las 4R de la fertilización.

Un punto fundamental, dadas las condiciones del mercado, es el manejo óptimo de la fertilización, por lo cual la presentación enfatizó la aplicación de las 4R:

  1. Determinar la dosis adecuada. Se destacó la herramienta CeniApp Nutrición, como facilitadora del proceso, en la que se encuentran módulos relacionados con diagnóstico y requerimiento nutricional, guía de deficiencias nutricionales y guía de fertilizantes.
  2. Utilizar la fuente correcta. En este paso es necesario anticipar el uso de fuentes de nutrientes que fortalezcan la tolerancia al estrés hídrico y favorecer la disponibilidad de micronutrientes, especialmente aquellos de baja movilidad como el boro.
  3. El momento oportuno. Es posible determinarlo gracias a una matriz que involucra años y meses, en la cual están identificadas las ventanas de aplicación de los fertilizantes.
  4. El sitio adecuado. El mejor lugar de aplicación presenta raíces abundantes y activas de palma, buena cantidad de biomasa, humedad y plantas acompañantes que reciclan nutrientes.

De acuerdo con el expositor, aplicar las 4R de la fertilización permite aumentar la eficiencia de los fertilizantes y mejorar la capacidad de recuperación del cultivo frente al estrés climático.

La planificación también es una herramienta de adaptación

La presentación destacó igualmente que muchas de las decisiones que determinan la resiliencia futura de una plantación se toman antes de que ocurra el evento climático adverso. Aspectos como la programación de nuevas siembras, el manejo preventivo de plagas y el monitoreo de insectos polinizadores forman parte de una estrategia de adaptación que debe ser permanente.

Asimismo, se resaltó la importancia de fortalecer las acciones preventivas frente al riesgo de incendios durante los periodos secos, mediante prácticas orientadas a la conservación de humedad, el manejo adecuado de coberturas y la planificación de los entornos palmeros.

Como conclusión de la conferencia, la capacidad de la palmicultura para enfrentar los desafíos asociados a la variabilidad climática dependerá cada vez más de la implementación de estrategias integrales de manejo, las cuales se encuentran disponibles para el sector a través de una amplia gama de herramientas generadas con el apoyo del Fondo de Fomento Palmero, desde Cenipalma. En palabras del conferencista, la mitigación de los impactos climáticos está, en gran medida, en las decisiones tomadas por los palmicultores.

El Palmicultor
130 Posts
Publicidad
LO ÚLTIMO

Temas relacionados

Usamos cookies para conocer y mejorar tu experiencia de navegación de acuerdo con nuestra política de privacidad. Conócela aquí