Por:
Maribel Teatín García, Asistente de Comunicaciones de Fedepalma para la Zona Oriental
Maira Alejandra Ríos Gil, Directora de Sostenibilidad del Grupo Empresarial Agropecuaria Santamaría
La obtención de la certificación ISCC CORSIA por parte de Aceites Cimarrones y Extractora El Estero fortalece el compromiso ambiental del sector palmero colombiano, abre oportunidades en mercados internacionales y demuestra cómo la agroindustria puede transformar subproductos en soluciones de alto valor para la sostenibilidad.
El compromiso del sector palmero colombiano con la sostenibilidad continúa reflejándose en acciones concretas que fortalecen la competitividad, generan nuevas oportunidades de mercado y aportan a la construcción de una economía más responsable con el medio ambiente.
Un ejemplo de ello es el avance logrado por el Grupo Empresarial Agropecuaria Santamaría (ASM), que durante los últimos años ha consolidado una estrategia orientada a fortalecer el reconocimiento del sector palmero colombiano mediante la implementación de prácticas sostenibles y la adopción de estándares internacionales.
Como parte de este proceso, en 2025 el grupo incorporó el alcance de la certificación ISCC EU (International Sustainability and Carbon Certification) para los denominados aceites de segunda generación o aceites ácidos. Esta certificación permitió fortalecer la segregación y trazabilidad de estos productos, garantizando el cumplimiento de los requisitos exigidos por aliados y socios estratégicos, además de ampliar las oportunidades para el aprovechamiento sostenible de subproductos derivados del proceso de extracción de aceite de palma.
Dentro de este alcance se incluyeron la planta extractora Aceites Cimarrones S. A. S. ZFPEA y Extractora El Estero S. A. S., certificando productos como el POME Oil (aceite proveniente de efluentes de molino de palma) y el EFB Oil (aceite obtenido de racimos vacíos de palma), materiales que hoy representan una alternativa sostenible para nuevos usos industriales y energéticos.
Un paso hacia la aviación sostenible
En mayo de 2026, el Grupo Empresarial ASM dio un nuevo paso en su estrategia de sostenibilidad al incorporar estos aceites dentro del esquema de certificación ISCC CORSIA, un estándar que respalda materias primas destinadas a la producción de Combustibles Sostenibles de Aviación (SAF, por sus siglas en inglés).
Este avance cobra especial relevancia en un contexto global donde la industria aérea busca alternativas para reducir su huella ambiental y avanzar hacia la descarbonización. En este escenario, la agroindustria de la palma tiene la oportunidad de aportar materias primas sostenibles que cumplen con rigurosos criterios ambientales y de trazabilidad.
La meta del Grupo Empresarial ASM para el cierre de 2026 es ampliar este alcance e incluir también el aceite de palma crudo (CPO) dentro de la certificación, fortaleciendo aún más su participación en mercados que demandan productos sostenibles y verificables.

Sostenibilidad que genera valor
Para el Grupo Empresarial ASM, la obtención de la certificación ISCC CORSIA por parte de Aceites Cimarrones y Extractora El Estero representa un importante motivo de orgullo, ya que refleja el compromiso y el esfuerzo conjunto de sus equipos de trabajo para avanzar en una producción cada vez más responsable.
Este logro nos permite contribuir a la construcción de una cadena de suministro más sostenible y avanzar en la transformación de residuos y subproductos de la agroindustria de la palma en soluciones con alto valor ambiental y social. Destacaron desde la organización.
Asimismo, señalaron que esta certificación ratifica que la sostenibilidad es mucho más que un requisito de mercado; es una decisión estratégica para construir el futuro del sector palmero colombiano, fortalecer su competitividad y responder a las nuevas demandas globales.
Una oportunidad para toda la agroindustria
Más allá del reconocimiento obtenido por estas empresas de la Zona Oriental, este tipo de certificaciones representan una oportunidad para todo el sector palmero colombiano, incluyendo a los productores de pequeña escala que hacen parte de cadenas de suministro sostenibles.
La implementación de estándares internacionales como ISCC permite demostrar que la producción de palma de aceite puede realizarse bajo criterios de responsabilidad ambiental, trazabilidad y mejora continua, aspectos cada vez más valorados por los mercados nacionales e internacionales.
Además, estos avances evidencian cómo la innovación y el aprovechamiento de subproductos pueden abrir nuevas posibilidades de desarrollo económico para las regiones productoras, generar valor agregado y contribuir a la reducción de emisiones en sectores estratégicos como el transporte aéreo.
Con logros como este, la Zona Oriental continúa consolidándose como referente en sostenibilidad y demuestra que el sector palmero colombiano sigue avanzando hacia un modelo productivo que combina competitividad, innovación y compromiso ambiental, aportando soluciones para los desafíos del presente y del futuro.




